Las gasolinas vuelven a subir en el arranque del año y el gasoil se encarece hasta niveles récord
ECONOMÍA
Las gasolinas siguen inmersas en una espiral inflacionista cuyo final no se vislumbra todavía. Los carburantes volvieron a encarecerse con el arranque del año. El combustible de 95 octanos, el de mayor demanda, se comercializaba ayer en la mayoría de estaciones de servicio de la comunidad a 1,12 euros, un céntimo más caro que a finales del 2007. Pero la mayor subida la ha experimentado el gasoil de automoción, que ya está a 1,09 el litro, lo que supone un nuevo máximo histórico. En diciembre del pasado año se vendía a 1,07. Los altos niveles de cotización internacional del crudo hacen presagiar un invierno complicado para los usuarios. Y es probable que se produzcan nuevos repuntes en el precio de venta en las próximas semanas. Al menos, así lo pronostican los empresarios de estaciones de servicio. Las bajas reservas de Estados Unidos y la demanda de India y China suelen ser los argumentos que se esgrimen desde el sector petrolero para explicar la hiperinflación de los carburantes, pero las organizaciones de consumidores se lamentan de que los precios siempre suelen alcanzar sus cotas máximas al comienzo y al final de las fiestas, cuando se producen millones de desplazamientos. La situación ha llegado a tal extremo que los transportistas, hartos de asumir el sobrecoste del gasoil, han empezado a aplicar este mes de enero subidas en el precio de sus tarifas. La previsión del sector es que a lo largo de este mes se encarezcan un 7%. «Nos hemos visto obligados a tomar esta decisión porque no podemos seguir perdiendo dinero», asegura Fernando Vaamonde, presidente de Fegatramer, la asociación gallega del sector. Los consumidores gallegos también se quejan de un mal endémico que azota al mercado de esta autonomía: la ausencia total de competencia. El Ministerio de Industria ofrece diariamente un listado de las gasolineras más baratas de España y en ese selecto ránking no figura ninguna estación de servicio gallega. El 75% de las gasolineras de la comunidad se hallan en manos de Repsol y de Cepsa, lo que provoca que la mayoría de los consumidores gallegos encuentren los carburantes al mismo precio en casi todas partes. El departamento que lidera el nacionalista Fernando Blanco movió los hilos para impulsar un operador gallego que introdujese competencia en el mercado, pero todavía no se han notado sus efectos. A diferencia de lo que sucede en otros países de Europa, como Francia, en España se cuentan con los dedos de una mano los hipermercados que cuentan con una gasolinera. Este es un mecanismo que ayuda a introducir competencia en el mercado, pero que se encuentra muy poco desarrollado en la comunidad gallega. Las grandes superficies se quejan, con frecuencia, de que las trabas burocráticas de los ayuntamientos impiden la apertura de estas estaciones de servicio.