Grandes proyectos empresariales de Galicia han buscado en Portugal localizaciones estratégicas para su expansión. Pescanova prevé colocar este mes la primera piedra de la mayor granja mundial de rodaballo, emplazada en el municipio de Mira, con una inversión que superará los 140 millones de euros.
No es un ejemplo único. La pasada semana, la firma coruñesa Solar PST inauguró en alianza con la lusa Energie su nueva factoría en Póvoa de Varzim. Se trata de la mayor planta de paneles solares termodinámicos de Europa, en la que se han invertido dos millones euros. La fábrica será la encargada de abastecer tanto al 100% del mercado europeo de la firma, como a los clientes del continente americano. Su director ejecutivo, Pablo Fernández, calcula que durante el próximo año se venderán más de 12.000 paneles elaborados en Portugal.
El Gobierno luso está primando además con ayudas los proyectos industriales generadores de un mayor número de empleos.