La industria crece por primera vez en 9 años más que la construcción

S. Peña / M. J. Alegre

ECONOMÍA

La moderación del gasto familiar y el freno a la venta de inmuebles provocan la caída del sector inmobiliario

30 ago 2007 . Actualizado a las 02:31 h.

La industria creció más que la construcción durante el segundo trimestre del 2007, algo que no ocurría en España desde hace nueve años. Además, las inversiones industriales lograron su mayor incremento desde el año 2006. Hace falta remontarse hasta el primer trimestre de 1998 para dar con el último período en el que el tejido industrial superó al inmobiliario. Con anterioridad a esa fecha, el negocio del ladrillo ascendía lentamente, incluso -como ocurrió a comienzos de 1996-, con un crecimiento negativo. Pero fue a partir de 1998 cuando el sector inició su escalada y se convirtió en la base del crecimiento de la economía española, sobre todo la de los últimos cinco años. El estancamiento del sector en España está detrás de esta desaceleración del crecimiento. De hecho, la inversión de los ciudadanos en la construcción de abril a junio de este año creció por debajo de la tasa registrada durante el primer trimestre del año, un 4,6% frente al 5,2%. A ello contribuye una ligera moderación del gasto en consumo de los hogares, que crece a un ritmo del 3,3%, una tasa coherente, según los expertos del Instituto Nacional de Estadística (INE), con la evolución de las remuneraciones de los asalariados, del empleo y de los indicadores de confianza de los usuarios. Las familias han aumentado su gasto en servicios y frenado el desembolso en productos, entre ellos, bienes duraderos, como los inmuebles, durante el último trimestre. Este avance de la inversión en bienes de equipo-sobre todo el área tecnológica-, que ha crecido a un ritmo del 13%, ha permitido a la industria coger el relevo de la construcción y convertirse en el soporte de la economía española, en un momento de temor a que el freno del mercado inmobiliario nacional pudiera provocar una crisis en el sistema español. En cuanto al resto de sectores de actividad, agricultura y pesca aumentaron en un 5,5%, mientras que en los servicios, se frenó el avance de los destinados al mercado, y repuntaron los orientados al gasto de las Administraciones públicas. Precisamente, estas últimas también moderaron su gasto, que aumentó el 5,5%, por haber reducido el ritmo de compras de bienes y servicios. Desequilibro exterior En su conjunto, la economía avanzó en el segundo trimestre del año a un ritmo superior a lo que estaba previsto y el Producto Interior Bruto (PIB) creció de abril a junio el 4% en comparación con la misma etapa del anterior anterior y una décima menos que en el período entre enero y marzo, si bien su avance fue mejor de lo esperado, del orden del 0,9% respecto al primer trimestre. El desequilibro de esta balanza se ha notado en mayor medida durante los últimos tres meses. Las exportaciones aumentaron un 4,8% por encima del trimestre anterior, pero el avance de las importaciones hasta el 6,7% hicieron de contrapeso para el crecimiento.