El momento dulce de los ganaderos

ECONOMÍA

Los dueños de las explotaciones lácteas gallegas hacen las cuentas de la lechera con el dinero que ahora ganan, pero no hay día en que no sueñen que se rompe el cántaro

30 jul 2007 . Actualizado a las 22:09 h.

lugo | Los ganaderos gallegos son optimistas ante la situación creada en sus explotaciones por la subida de los precios de la leche debido a la escasez mundial de materia prima. Sin embargo, miran al futuro con cautela y con temor ante la posibilidad de que las industrias vuelvan a recuperar el pacto de no agresión, que está permitiendo que ganaderos descontentos puedan cambiar de empresa.

A las explotaciones lácteas se están desplazando los responsables de compras de las fábricas para formular ofertas de captación de nuevos clientes. En algunos casos consiguen su objetivo, a pesar de que en otros no, porque inmediatamente, la que se quedaría sin el cliente formula una contraoferta. El fuego en esta guerra lo abrió la compañía asturiana Reny Picot, potencia mundial en leche en polvo y detrás de ella fueron las demás.

Cuentas «de la lechera»

Antonio López Mouronte, un ganadero que pertenece a una cooperativa de cuatro socios de O Páramo, que dispone de una cuota de un millón de kilos, hizo las cuentas de lo que le podría corresponder con esa subida de entre 10 y 12 pesetas por litro, o lo que es lo mismo entre 6 y 7,2 céntimos de euros, aunque entre los miembros del sector siguen usando las pesetas para entenderse y concretar subidas que serían difíciles de manejar en céntimos de euro. Para repartir entre los socios, dispondrían de algo más de 72.000 euros. Sin embargo, de momento son las cuentas de la lechera porque la industria que les recoge la leche, el grupo Pascual, sólo ha aplicado un incremento de seis pesetas por litro.

López Mouronte es consciente de que la subida de los precios supone cambios importantes: «Non nos vamos a poñer ricos -afirmó- pero é que antes a duras penas sobreviviamos. ¿Cantos anos levaba o leite sin subir? Vinte. Pois era hora de que o fixera», añadió.

Este ganadero está preocupado por las repercusiones que tendrá la subida al consumidor en las propias granjas. «O certo é que nos últimos anos subíu na tenda 40 ou 50 pesetas o litro e nós non vimos nada», aseguró.

La preocupación de Antonio López de que las industrias retomen el pacto secreto para contener los precios la comparten prácticamente todos los productores. José San Cosmed, el presidente de la cooperativa Os Irmandiños, de Ribadeo, a quien le recoge desde hace muchos años la leche Reny Picot mostró estar contento con la empresa, ya que de poco le hubiera servido no estarlo, «porque non podías ir para outro lado, era imposible». San Cosmed insistió en que esta subida hay que tomarla con prudencia. «Este é o conto daquel que lle tocou a lotería e lle preguntou un amigo '¿en que vas gastar os cartos?' E lle respondeu 'vou pagar a quen debo e, o resto, que espere', porque o sector está mui endeudado e non é o momento de tolear», comentó.?

Las pequeñas, amenazadas

San Cosmed cree que el peligro ahora también está en que puedan desaparecer empresas pequeñas, «que non son capaces de facer máis que leite, porque hai outras que fan milagros con tecnoloxía, moita televisión e pouca materia prima», en referencia a todos los productos que se venden en el mercado, muchos de ellos sucedáneos de la propia leche de vaca. «Agora -apuntó- estamos esperando a que suba no supermercado. Hai que ter coidado, non vaia ser que o consumidor vaia ao producto milagro, que está ao mesmo precio, e baixe o consumo de leite».

De intentos frustrados para cambiar de empresa es un experto F. C., un ganadero lucense que prefiere permanecer en el anonimato. Según relata, en varias ocasiones, descontento con la fábrica que le recogía la leche, intentó llegar a acuerdos con otras. Por muy en secreto que intentara llevar las negociaciones, su industria siempre estaba al tanto de los movimientos y de las ofertas. «Unhos contabano os outros e daba igual, sempre acababas peor, porque tomaban represalias».

Para este ganadero fue una gran suerte que Reny Picot rompiera el acuerdo y ofreciera 10 pesetas más por litro. Tampoco las tiene todas consigo. No sabe cuánto tiempo va a durar esta bonanza.