Industria intentará convencer a las comunidades para que apuesten por esta fórmula El Gobierno quiere aplicar la tarifa especial a las instalaciones en tierra de más de 50 MW
15 may 2007 . Actualizado a las 07:00 h.«Nadie podrá instalar parques eólicos en el mar contra la voluntad de las comunidades autónomas». Así de rotundo se expresó ayer en Vigo el ministro de Industria, Joan Clos, respecto a la posibilidad de que las energéticas utilicen la costa marina para plantar aerogeneradores, una opción que recogerá el nuevo decreto del sector que el Gobierno pretende aprobar antes del verano. El responsable de la cartera de Industria afirmó que la Xunta podrá vetar los proyectos que se presenten si así lo estima oportuno, aunque también aseguró que el Gobierno central «tratará de convencer» a las Administraciones autonómicas para que apuesten por esta modalidad. Se espera que el nuevo mapa de la eólica marina sea aprobado antes de julio, aunque ayer el ministro evitó hablar de plazos. Sí admitió que las competencias sobre la concesión de estos parques recaerá en exclusiva sobre su ministerio, que tramitará las propuestas a través de una ventanilla única, evitando así que las empresas se sometan a controles distintos en los departamentos de Pesca, Economía o Medio Ambiente. El derecho de veto que anunció ayer Joan Clos permitirá a la Xunta cumplir el acuerdo parlamentario unánime adoptado en el 2005, cuando todos los grupos se opusieron a utilizar esta vía de crecimiento del sector. Menos del 1% de la potencia eólica mundial sale del mar. Sin embargo, España cuenta con 19 proyectos solicitados que pretenden explotar una potencia de 3.000 megavatios, dos de ellos en Galicia, donde, a la negativa de la Xunta, se suman también las complicaciones técnicas. Los molinos asentados en el mar se ubican en una franja situada a entre 5 y 8 kilómetros de la costa. Y a esa distancia, la plataforma litoral gallega ofrece profundidades hasta ahora no exploradas para este tipo de instalaciones (más de 80 metros en algún caso). Donde sí podría complicarse el panorama eólico para la Administración gallega es en tierra. El departamento de Clos está a punto de presentar al Consejo de Ministros un nuevo decreto tarifario que aplica a los parques superiores a 50 megavatios (cuya adjudicación no depende de las comunidades autónomas) las mismas bonificaciones tarifarias que tienen ahora las instalaciones pequeñas. La Xunta cree que esta norma, a la que ya se ha apuntado Endesa solicitando más de 600 megavatios, y a la que podrían sumarse ahora otras operadoras, alterará el mapa eólico gallego, donde estaban previstos 2.500 megavatios nuevos hasta el año 2012, pero de adjudicación autonómica y con la obligación de ceder un 10% de cada nuevo parque a la Xunta. Ayer, el ministro Joan Clos reiteró que el decreto tarifario «no invadirá competencias autonómicas», y dio a entender que podría aumentarse la previsión de 20.000 nuevos megavatios en España hasta el 2012, entre los parques de concesión estatal y los que decidan autorizar las comunidades.