«Con los tipos tan bajos es el momento de ser ambicioso»

María Cedrón REDACCIÓN

ECONOMÍA

Huete cree que si existen buenas ideas, siempre habrá quien ponga dinero en ellas.

19 may 2006 . Actualizado a las 07:00 h.

Aunque cree que lo teórico nunca es lo correcto porque, según dice, «falta el factor humano», lo normal es que «un buen apalancamiento financiero permite a los empresarios ser más ambiciosos». Y es que Luis Huete, profesor de IESE Business School, quien ayer pronunció una conferencia en el Instituto Tecnológico Empresarial de Caixa Galicia, en A Coruña, tiene muy claro que si existen buenas ideas, «siempre habrá quien ponga el dinero». -Entonces con tipos de interés de un 2,5% o un 3%... ¿hay que ser ambicioso? -Es el momento. Creo que la gran apuesta para que una economía se renueve y para que un país avance es que haya muchos empresarios que, de una forma muy segregada, den oportunidades, debatan sobre cómo se puede hacer mejor esto... Los emprendedores tienen un papel impresionante en la modernización de un país y en mejorar la calidad de vida de un ciudadano. Porque un político, con sus decisiones, más o menos te influye en la calidad de vida, pero la verdadera calidad te la dan los servicios, las infraestructuras, que tengas buenos restaurantes, etcétera. -Los emprendedores con ideas son clientes interesantes para las entidades financieras centradas fundamentalmente en la captación de clientes. Pero usted es más partidario de la fidelización, base de su metodología de «clienting». Pero... ¿cómo se fidelizan esos clientes? -Las entidades financieras tienen que mejorar la relación desde el punto de vista personal y económico. Tienen que poner un acento mucho más humano y de servicio. (...) De lo que se trata en el fondo es de recuperar el ambiente de las tiendas de toda la vida que cuidaban mucho su cartera de clientes. -Entonces centrarse en la captación es un error -Es sorprendente porque lo que pasa es que tienes un cliente que lleva diez años contigo y no recibe ningún tipo de regalo, ni acceso a bonificaciones. Lo que suele ocurrir es que se premia a los clientes malos, los que cambian de entidad con facilidad, y se castiga a los buenos. -¿Y cuáles son los clientes buenos, los que interesan? -Los que tienen potencial, los rentables y los que tienen un riesgo bajo. Después también te interesan los que valoran lo que haces y los que premian el buen servicio, los que se sienten agradecidos. -¿Y cómo tienen que blindarse las entidades ante los malos clientes? -Las instituciones españolas son de las mejores. Caixa Galicia, en concreto, ha hecho un gran esfuerzo para conseguir un índice de morosidad muy bajo. Pero el riesgo también tiene que ver con la psicología. Hay gente que tiene más capacidad de cumplir su palabra que otra. -Igual que hay gente a la que le cuesta pedir un crédito... -Galicia es una zona donde es muy difícil dar créditos. La gente ahorra, pero no pide créditos.