Busca equiparar el coste al de las llamadas nacionales desde celulares Prepara un reglamento para reducir las tarifas entre un 40 y un 60%
28 mar 2006 . Actualizado a las 07:00 h.?a Comisión Europea anunció ayer que está preparando un proyecto de reglamento que obligará a las compañías operadoras de telefonía móvil a rebajar las tarifas que aplican por las llamadas en itinerancia, es decir, aquéllas que se realizan desde o a un teléfono cuyo usuario se ha desplazado al extranjero. Las diferencias de precio de esas comunicaciones oscilan en la actualidad entre los 20 céntimos y los 13 euros para una conversación de cuatro minutos, dependiendo del país de la UE en el que se encuentre el cliente y de las operadoras que haya contratado. Éstas, además, le cargarán el coste de las llamadas recibidas en su teléfono que hayan sido efectuadas desde su país origen, e incluso de los mensajes grabados en su buzón de voz con el aparato apagado. A partir de ahora, Bruselas pretende que ningún europeo pague más dinero por usar su móvil en el extranjero, y su intención es que la nueva normativa haga caer los precios de la itinerancia -roaming en su acepción inglesa-, entre un 40 y un 60%. Usuarios «Ya va siendo hora de que las ventajas de la política europea de mercado interior se extiendan también a los usuarios de las telecomunicaciones», aseguró ayer la comisaria para la Sociedad de la Información y los Medios, Viviane Reding, quien recordó que las normas de competencia de la UE, que han permitido una rebaja del 70% en las tarifas nacionales de la telefonía móvil, no han logrado hasta ahora afianzar una tendencia similar en los precios de la itinerancia, que incluso se han disparado. «El caso más extremo es el de España, donde el coste de una llamada de cuatro minutos a un móvil español en Letonia ha subido desde los 7,20 euros que costaba en septiembre del 2005 a los 8,35 euros de la actualidad», dijo Reding, quien consideró intolerable que las compañías castiguen a los consumidores con semejantes facturas. La itinerancia proporciona cada año 10.000 millones de euros a las operadoras, el 7% de su volumen de negocio. Con la postura de la comisaria coincidió ayer Kip Meek, presidente del Grupo Europeo de Reguladores de las Telecomunicaciones, organismo independiente que agrupa a instituciones encargadas de regular el mercado de la telefonía en 31 países europeos, y al que está asociado la Comisión Nacional de las Telecomunicaciones (CNT). Precisamente, la CNT es el único regulador que no ha apoyado la propuesta que el grupo ha hecho a la Comisión, y que se basa en cuatro medidas fundamentales. Mayoristas. Bruselas quiere obligar a las operadoras a rebajar las tarifas que se aplican entre ellas por la gestión y distribución de las llamadas de sus clientes cuando se encuentran de viaje en el extranjero. A juicio de la Comisión, esos precios no están justificados porque no se corresponden con el coste real del servicio -entre uno y dos céntimos de euro, según fuentes del departamento de Reding-, pero España aboga por la libre competencia entre las empresas para conseguir esa reducción. ?inoristas. España sí apoya la intención de la Comisión de aplicar topes máximos en las tarifas de itinerancia que las compañías aplican a los usuarios, y que deberían conducir, según Reding, a una rebaja de los precios finales de entre el 40 y el 60%. ?lamadas recibidas gratis. El departamento de Sociedad de la Información también aboga por prohibir que se le aplique al cliente cualquier cargo por las llamadas recibidas en su teléfono móvil durante sus estancias en el extranjero. ?rincipio del país de origen. Bruselas quiere garantizar que los precios que un usuario paga a su compañía por una llamada en itinerancia no difieren de los que abona por una comunicación normal. Así, el cliente de Amena, Movistar o Vodafone que se desplace al extranjero y llame con su móvil a números del país en el que se encuentra (por ejemplo, a un taxi en Londres) pagará lo mismo que por llamar a un taxi en A Coruña desde A Coruña. De la misma forma, si realiza una llamada a su casa desde Londres, se le aplicará la misma tarifa que si llamase a Londres desde su casa. La Comisión Europea planea presentar su proyecto legislativo al Consejo y al Parlamento Europeo el próximo mes de junio, de forma que, si la tramitación se realiza con rapidez y en los plazos previstos, la nueva normativa pueda entrar en vigor a partir del verano del 2007.