El director de Citroën afirma que en Vigo jamás querrán hacer coches de lujo La dependencia respecto a PSA sólo afecta a una tercera parte de la fabricación
11 nov 2005 . Actualizado a las 06:00 h.?as fábricas gallegas de componentes del automóvil han dejado de ser una industria auxiliar de PSA Peugeot Citroën. El sector ya vende el 64% de su producción fuera de Galicia, y sólo un 36% se destina a la planta de coches de Vigo. Se trata de asientos, volantes, parachoques, tubos de escape, etcétera, fabricados por las 66 factorías de componentes que hay en Galicia. El dato fue divulgado ayer por el presidente del Clúster del Automóvil de Galicia, Antonio Vega, quien resaltó que casi la mitad de su producción (un 43%) se exporta a plantas de coches situadas fuera de España. «Galicia tiene capacidad para fabricar el 70% del valor de cualquier automóvil. Sólo nos faltan industrias de motores y de electrónica, y nuestro reto es atraerlas», declaró Vega. El sector de componentes facturó el año pasado 2.247 millones de euros, a los que se añaden los casi 6.000 millones de Citroën. La antigua industria auxiliar del automóvil también emplea ya a más trabajadores que la factoría de PSA en Vigo: 13.206 empleados, frente a los 9.000 de la fábrica de coches. Según Vega, el principal ?activo del sector es el haber conseguido dar el paso de fábricas de montaje a plantas piloto, es decir, empresas que también diseñan y desarrollan sus propios productos. De las 66 fábricas gallegas de componentes, 20 ya han subido al escalón de centros piloto. El presidente del Clúster del Automóvil mostró, sin embargo, su preocupación por la fuerte crisis que asola el sector en todo el mundo y, concretamente, en España. Vega destacó que el incremento de los precios del petróleo «va a aumentar en un 30% nuestros costes de energía en Galicia en el 2006». Industria «utilitaria» Javier Riera, director de PSA Peugeot Citroën en Vigo y presidente del Centro Tecnológico del Automóvil de Galicia (CTAG), dijo que la industria gallega está teniendo suerte, por su trabajo y por el funcionamiento en el mercado de sus productos. «Ser pobres y rácanos nos está ayudando a no sufrir como los demás», declaró el responsable de la mayor empresa con sede en Galicia. El director de Citroën mostró su desacuerdo con dos filosofías que se están extendiendo en España para superar la crisis: bajar sueldos y fabricar coches de gamas más altas. «En Vigo jamás querremos fabricar coches de lujo. Preferimos seguir haciendo muchos coches utilitarios», afirmó Riera, explicando que un coche de gama alta y un utilitario tienen prácticamente el mismo valor añadido, con la única diferencia del empleo de materiales más o menos caros. «¿Trabajar más y cobrar menos?», se preguntó el director de Citroën. «Con lo que los sindicatos en Vigo nos están dando a niveles de flexibilidad,... no son concesiones salariales, pero eso tiene un valor muy importante. Prefiero tener una plantilla que sea cómplice». La fábrica de Vigo empezará a producir dos nuevos modelos en el 2006 y el 2007.