Los analistas dicen que la escalada anticipa una fuerte subida de la inflación en EE.UU. Las dudas sobre el verdadero impacto económico del «Katrina» disparan la cotización.
21 sep 2005 . Actualizado a las 07:00 h.«En el país de la incertidumbre, el oro es el rey». Con esta frase explicaba ayer un operador la fuerte escalada protagonizada en las últimas jornadas por el oro, cuya cotización se sitúa ahora en el nivel más alto en casi 20 años. Ayer, la onza troy (31,103 gramos) se pagó en el mercado de Londres a 469,10 dólares, niveles que no se recordaban desde mediados de 1988. Los analistas lo tienen claro. Esta carrera alcista no es, ni mucho menos, fruto de la especulación de un puñado de grandes inversores que se reparten el mercado. Para los expertos, detrás de esta subida se encuentran las dudas sobre el verdadero impacto económico del Katrina, y el posible repunte de la inflación como consecuencia de la escalada de los precios energéticos. Estas incertidumbres hacen que los inversores busquen un puerto seguro en el que resguardar su riqueza y es en este contexto en el que el oro hace valer su condición de valor refugio por excelencia. Y eso, que la propia Reserva Federal estadounidense considera que la catástrofe del huracán Katrina no causará perjuicios a medio y largo plazo a la economía estadounidense. Con todo, este metal precioso ha roto en los últimos meses una tendencia bajista que arrastraba desde hace años. Concretamente, desde finales de la década de los 90, cuando los bancos centrales europeos comenzaron a desprenderse de sus reservas de oro (el nacimiento del euro, en enero de 1999, hizo innecesario disponer de este tipo de colchón para situaciones de emergencia). Esta decisión fue imitada por bancos centrales de otros países, lo que llevó al oro a marcar un mínimo de 253,70 dólares, el 25 de agosto de 1999. Oferta y demanda Son muchos los analistas que consideran que la escalada del metal precioso no es un hecho coyuntural. Así lo cree Graham Birch, gestor de un fondo de inversión especializado en oro del banco de negocios ?estadounidense Merrill Lynch. En su opinión, los precios seguirán subiendo por el ?desajuste existente entre la oferta y la demanda. De acuerdo con los últimos datos facilitados por el Consejo Mundial del Oro, el consumo de este metal aumentó un 26% en el primer trimestre del año. Por contra, la producción de la industria minera del oro alcanzó las 583 toneladas en el mismo período, cifra equivalente a un descenso de casi el 10% respecto a los últimos tres meses del 2004. Se trata de la mayor caída en más de 60 años. En este sentido, el especialista de Merrill Lynch añade que «las compañías mineras han fracasado en su búsqueda de nuevas fuentes de suministro. Entre 1995 y 1998, los descubrimientos anuales de yacimientos de oro equivalían a la producción anual, mientras que entre 1999 y el 2004, sólo han representado el 12-14%».