La fiscalía investiga el caso y la firma ha abierto una auditoría interna para ver si es cierto que responsables de la empresa aceptaron sobornos en Chequia
07 jul 2005 . Actualizado a las 07:00 h.La fiscalía alemana investiga a un entramado de empresas y directivos del entorno de Volkswagen por su presunta implicación en un escándalo de sobornos y corrupción que puede dañar la imagen del mayor fabricante automovilístico europeo y que ha obligado a su presidente, Bernd Pischetsrieder, a encargar una auditora interna. Helmut Schuster, el ex jefe de personal de Skoda, la filial checa de Volkswagen, y Klaus Volkert, ex presidente del comité de empresa, podrían estar implicados en un caso de sobornos y de corrupción. Aunque todavía no están claras las dimensiones reales del escándalo de Volkswagen, se espera que las investigaciones de la fiscalía duren meses. Schuster, que abandonó la empresa en junio, presuntamente creó un holding, con sede en Suiza, encargado de conseguir pedidos de Volkswagen y de Skoda. Schuster, que podría ser acusado de fraude, también habría exigido dinero a los proveedores a cambio de contratos suculentos. Volkert, considerado uno de los sindicalistas más poderosos de Alemania, dimitió el pasado 30 de junio, después de 15 años en el puesto, aunque negó estar implicado en el caso de corrupción. El diario Süddeutsche Zeitung revelaba que la dirección de Volkswagen sobornó con viajes de placer de lujo y visitas a burdeles en Brasil durante años a los miembros de vigilancia de la compañía a cambio de que hicieran la vista gorda ante estos escándalos. El estallido del caso cuando está a punto de comenzar la campaña para las elecciones generales de septiembre podría no ser fortuito. Schuster era un estrecho colaborador del jefe de personal, Peter Hartz, amigo íntimo del canciller Schröder y artífice de la polémica reforma laboral que ha puesto en marcha el gobierno rojiverde. Pero, de momento, no hay ninguna acusación contra Hartz. Sin embargo, este directivo rompió su silencio y calificó de «absurdas» las versiones que aseguran que la cúpula de Volkswagen sobornó a los miembros del comité de empresa para que cedieran en negociaciones con el consejo de administración. El caso podría convertirse en una bomba de relojería política. Volkswagen fue privatizada en 1961, pero el Estado de Baja Sajonia mantiene, gracias a la controvertida ley Volkswagen, un 20% de las acciones, lo que le da un derecho de veto a la entrada de capital extranjero en la compañía. Baja Sajonia, Land del que Schröder fue presidente antes de ser elegido canciller en 1998, está gobernada por los conservadores.