El presidente del grupo Santander Central Hispano (SCH), Emilio Botín, declaró ayer en el Juzgado de Instrucción número 4 de Santander como consecuencia de una querella presentada por la empresa Visones y Zorros Coruña. Según fuentes jurídicas, el caso se remonta a 1999, cuando Rosario Carrillo, propietaria de la firma coruñesa, presentó una querella contra Botín y contra Luis Ángel Rojo, entonces gobernador del Banco de España. Según Carrillo, su empresa había solicitado un crédito al antiguo Banesto por 120.200 euros, y pese a haber devuelto esta cantidad posteriormente, se le había incluido en una lista de morosos, conocida como Centro de Información de Riesgos. Además, la empresaria argumentaba que cuando se intervino Banesto, en 1993, al pasar muchos de los créditos al Fondo de Garantía de Depósitos, se habían incluido a su cargo créditos impagados ficticios. Tras presentar una querella por falsedad en documento mercantil y público en 1999, cuatro años después, en el 2003, Visones y Zorros Coruña añadió a su demanda la imputación de estafa, por entender que hubo connivencia entre el grupo Santander y el Banco de España, en el marco de la intervención y posterior subasta de Banesto, para recibir ayudas del Fondo de Garantía de Depósitos con el fin de hacer frente a créditos impagados. Botín, que declaró ayer en Santander en el marco de la investigación que lleva a cabo el Juzgado de Instrucción número 6 de A Coruña, indicó que no tuvo conocimiento de la querella que se inició en la ciudad herculina, ni mandó procurador ni letrado para estar al tanto de ella pues, en principio, estaba dirigida contra Banesto. Además, recalcó que el Santander pujó en la subasta para comprar Banesto como un banco más, sin tener en cuenta los «agujeros financieros» que pudiera haber con empresas como Visones y Zorros Coruña. El presidente del SCH reconoció, asimismo, que entre los dos bancos suman nueve millones de clientes y que no está al tanto de cuestiones concretas de empresas, ya que este tipo de asuntos son competencia de la asesoría jurídica. Apoyo de la AEB Por otra parte, el presidente de la Asociación Española de Banca (AEB), José Luis Leal, justificó ayer haber acudido a declarar a la Audiencia Nacional en favor del presidente del SCH y aseguró: «Deseo que salga absuelto y, cuanto antes, mejor». Leal afirmó que «es lógico que salga a defender a un presidente de un banco en ejercicio» y añadió que «nadie puede impedirme pensar lo mismo que el fiscal», que no ha acusado en esta causa. El presidente de la AEB acudió justo hace un mes a la Audiencia Nacional a declarar en favor de Botín en la vista oral que juzgaba la legalidad de las jubilaciones millonarias pagadas a José María Amusátegui y Angel Corcóstegui al dejar el SCH. En su declaración, Leal justificó estos pagos, porque estaban en consonancia con las retribuciones de altos ejecutivos en grandes entidades internacionales. También en defensa de Botín, Leal recordó hoy que no es frecuente que salga adelante una causa en la que la Fiscalía o el Abogado del Estado no acusen, como ocurre en el caso jubilaciones y en el de las cesiones de crédito, respectivamente.