?l presidente de la Xunta dejó ayer una puerta abierta a que la Administración gallega suba las pensiones no contributivas en un futuro. Fraga advirtió de que se estudiará el nuevo texto legal y de que se podría aplicar un incremento en función de las necesidades de los ciudadanos gallegos y de los recursos públicos disponibles. Pese a este posicionamiento, el jefe del Ejecutivo gallego alertó de que la posibilidad de que las regiones puedan aumentar un 25% las pensiones no contributivas «supone jugar con el principio de los servicios y de la caja única de la Seguridad Social». Fraga expresó sus dudas de que se pueda jugar con ese planteamiento y recordó que ésta ya fue hace tiempo una de las pretensiones de las autonomías más ricas. El presidente de la Xunta explicó que la Administración gallega se tomará su tiempo para analizar un texto que, según él, todavía no es ley porque tiene que pasar el trámite del Senado. En las filas del PP, tanto a nivel estatal como autonómico, siempre han considerado que las subidas autonómicas de las pensiones pueden generar desequilibrios territoriales y desigualdades. Chaves fue el primero en hacerlo en Andalucía, pero se encontró con el criterio de Aznar. El entonces presidente del Gobierno había advertido de que mientras estuviera en el cargo ninguna autonomía iba a hacer electoralismo y política con las pensiones no contributivas. Desde la Consellería de Asuntos Socias se ha reaccionado con cautela, pero consideran que este nuevo marco legal es discriminatorio. Los datos evidencian que a los casi 55.000 gallegos que cobran pensiones no contributivas les vendría muy bien un aumento. Las cuantías medias de estas prestaciones son inferiores al salario mínimo. La pensión de jubilación está en 291 euros, mientras que la de viudedad se sitúa en 251. En caso de aplicarse esta nueva norma, Galicia se vería muy beneficiada, ya que es la tercera autonomía de España con más perceptores de prestaciones no contributivas. Solicitudes La Seguridad Social ha informado por carta a los 36.000 pensionistas de incapacidad permanente total cualificada que hay en España y que tienen más de 60 años que pueden ser beneficiarios de un complemento por mínimos a su pensión y que pueden solicitar ya su cantidad en las oficinas de la Seguridad Social. En Galicia hay unos 8.000 pensionistas afectados.