Bruselas abre más sus mercados para el textil y el marisco asiático

Domingos Sampedro
Domingos Sampedro CORRESPONSAL | BRUSELAS

ECONOMÍA

La decisión supone una amenaza para el futuro de las industrias gallegas La rebaja arancelaria inyectará 3.000 millones de euros en los países del tsunami

10 feb 2005 . Actualizado a las 06:00 h.

Zapatos de Indonesia, vestidos «Made in India» o gambas de Tailandia. Éstos son sólo algunos de los productos que accederán más fácilmente al lucrativo mercado comunitario a partir del 1 de abril, debido a la decisión adoptada ayer por la Comisión Europea para adelantar la aplicación de las ventajas arancelarias que se concederán a los países afectados por el tsunami. El nuevo régimen aduanero inyectará, según Bruselas, unos 3.000 millones de euros en el sureste asiático, aunque amenaza la viabilidad de las industrias textil y pesquera gallega. A este impacto, sin embargo, no aludió ayer el eurocomisario de Comercio, el británico Peter Mandelson, quien sí consideró que al anticipar en tres meses la puesta en marcha del nuevo sistema de preferencias generalizado (SPG), la UE «actuó con rapidez para proporcionar ayuda a los países afectados» por el maremoto de la pasada Navidad. «Reduciendo los aranceles -dijo Mandelson-, estamos extendiendo los beneficios a todos los países en vías de desarrollo». Beneficio para la pesca Y si para algún producto va a ser más atractivo el mercado europeo sin duda es para los derivados de la pesca, ya que, por poner un ejemplo, para los camarones y las gambas de Tailandia los aranceles caerán hasta el 4,2% desde el 12% actual. Sri Lanka, una las naciones más pobres del planeta, tendrá todavía más ventajas, pues podrá acogerse a los incentivos especiales para promover el desarrollo sostenible y la buena gobernanza -el llamado SPG Plus-, lo que implica que en torno al 90% de sus productos, tejidos incluidos, entrarán en Europa sin tasa aduanera. También mejoran las condiciones para los productos textiles de la India, con aranceles que se rebajarán del 12 al 9,5%, mientras que para el calzado de Indonesia o de Tailandia el recorte de tasas será del 20%. El aperturismo del mercado comunitario ha sido duramente criticado desde algunos sectores, que lo consideran excesivo, aunque para algunas organizaciones humanitarias es insuficiente. El dirigente de la patronal conservera Anfaco, José Manuel Vieites, acusó hace unos días a la Comisión de vender «por motivos políticos sus sectores industriales», y recordó que a Tailandia y a Filipinas ya se le permitió introducir en la UE 25.000 toneladas de conservas a la mitad de arancel tras los atentados del 11 de septiembre del 2001. En cambio, la ONG Oxfam-Intermon considera que la decisión de Bruselas «es un paso en la dirección correcta», pero cuyos beneficios serán «muy limitados», ya que en la mayoría de los casos no se extenderá a los verdaderos damnificados ni a la pequeña industria local, sino más bien a los grandes consorcios internacionales.