El conselleiro de Industria, Juan Rodríguez Yuste, acusó ayer a la SEPI de aceptar «pasivamente» la devolución de las ayudas a Izar, ordenada por la Comisión Europea. A su juicio, se hizo sin promover un recurso ante una decisión «inxusta», que supondría un agravio comparativo con otros astilleros españoles. El problema de viabilidad de Izar, según Yuste, está inducido por astilleros europeos que «ven que pode desaparecer un competidor». Yuste reconoció que la situación de Izar no sólo se debe a la devolución de las ayudas, sino «tamén a un traxecto de perdas» acumuladas y a que en España nunca hubo una «política rigorosa do sector naval». Sostuvo que a pesar de los avances, la posición de la SEPI para el futuro de los astilleros gallegos es insuficiente porque «non queda despexada a dúbida de que Fene poida construir no futuro buques de todo tipo». Yuste mostró su preocupación especial por la industria auxiliar e indicó que de cada trabajo directo de la factoría de Ferrol depende otro en la industria auxiliar, mientras que en Fene esta proporción es de uno a cuatro. Yuste reiteró que la responsabilidad política es exclusiva del Gobierno central y que la disposición de la Xunta es «enormemente positiva», aunque la ejercerá «no seu momento» cuando el Ejecutivo le plantee cuestiones concretas. El conselleiro defendió que el mantenimiento del sector naval resulta imprescindible para cualquier país industrializado, por el alto nivel tecnológico, la constante innovación, la cualificación de personal y la creación de entornos industriales ligados entre sí, con la consiguiente generación de riqueza. Sostuvo que es más importante mantener esta actividad industrial que la vigilancia estricta en términos de competencia entre los distintos astilleros europeos. La oposición La socialista Natividad González Laso responsabilizó de la situación actual al Gobierno del Aznar y recordó que Izar se constituyó hace cuatro años y llevaba tres sin carga de trabajo, con pérdidas acumuladas de 600 millones de euros. González consideró inadmisible la «doble cara da Xunta» pues afirmó que el Ejecutivo del PP planteaba cerrar cinco astilleros, entre ellos Fene, y que lo evitó la victoria socialista en las pasadas elecciones generales. El nacionalista Xosé Díaz pidió a la Xunta que vuelque su poder político en la negociación, porque si no Galicia será una vez más la pagana de un proceso de reestructuración, «xa pactado coa UE, que está intervindo de xeito directo no mesmo». Díaz acusó al Gobierno de no querer negociar y a PP y PSOE de intercambiar papeles sobre Izar desde el cambio de Gobierno. «A súa posición é correcta políticamente pero inútil para defender os intereses de Galicia», reprochó al conselleiro.