Alcoa invertirá 18 millones de euros en protección medioambiental

La Voz M. G. B. | VIVEIRO

ECONOMÍA

La Xunta y el grupo del aluminio firmaron un nuevo pacto para reducir la contaminación Los proyectos se desarrollarán en las plantas de la empresa en San Cibrao y A Coruña

15 oct 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

La reducción progresiva de las emisiones líquidas y gaseosas, el perfeccionamiento de los sistemas de gestión de residuos industriales así como minimizar el consumo de los recursos naturales son los tres objetivos que persigue el segundo convenio entre la Xunta y el grupo Alcoa, que ayer firmaban en la fábrica de San Cibrao, en A Mariña de Lugo, el conselleiro de Medio Ambiente, Xosé Manuel Barreiro, y el presidente del grupo Alcoa en España, Leandro Guillén. Bajo la denominación de pacto ambiental, Alcoa invertirá 18 millones de euros en un plazo de cinco años, prorrogables, en la ejecución de dieciocho proyectos relativos al aire, al agua y al suelo que se desarrollarán mayoritariamente en la factoría lucense de Alcoa, aunque compartirá algunos de ellos con la coruñesa, y uno específicamente se aplicará en la planta de la ciudad herculina. Según datos facilitados por Alcoa, en los últimos cuatro años ha conseguido reducir las emisiones de dióxido de azufre en un 55%; la generación de residuos es un 42% menor y los gases de efecto invernadero tienen un porcentaje de reducción del 28%. Tanto el titular de Medio Ambiente como el máximo responsable de Alcoa destacaron la voluntariedad del pacto, consecuencia del anterior suscrito en 1998. «El de ahora es más rico y amplio», señaló Guillén, quien incidió en la importancia de vincular el crecimiento económico a la protección medioambiental y a la anticipación de problemas futuros, así como en el compromiso de la compañía americana con la seguridad y el medio ambiente. Alcoa San Cibrao cuenta con la certificación medioambiental ISO-14001 de Aenor desde el 2002. Desarrollo sostenible Xosé Manuel Barreiro, por su parte, reconoció el esfuerzo realizado por Alcoa y apeló al desarrollo sostenible, «incrementando o compromiso social, non só por parte dos cidadáns, senón tamén por parte das industrias». Alcoa diseñará un plan de acción para la correcta gestión del terreno en el marco de un estudio conjunto de contaminación de los suelos y las aguas subterráneas en San Cibrao; la mejora en el circuito de refrigeración de agua de la factoría, trabajando también en la adaptación de la red de control de calidad del aire a la nueva normativa. El cambio de cubiertas en las naves o la ampliación de residuos no peligrosos o la utilización de ánodos ranurados forman parte del proyecto que persigue la reducción de los vertidos y el ahorro energético. En este marco las naves de electrolisis de San Cibrao y A Coruña contarán con equipos de medida en continuo. El convenio incluye también iniciativas de investigación, destinadas principalmente a la reutilización de los residuos en otras industrias como la cementera o la siderúrgica. La ampliación del vertedero de barros rojos es uno de los cometidos. «Su expansión hasta la cota máxima y mirar qué se va a hacer con el almacenamiento futuro de los barros será uno de los aspectos que se estudiará», señaló el director de la fábrica de San Cibrao, José Manuel Alvarado. Alcoa San Cibrao genera alrededor de un millón de toneladas de barros rojos que almacena en una balsa próxima a la planta. Las fuentes de energía La posibilidad de usar gas natural como combustible forma parte del convenio. En la actualidad, el consumo de energía eléctrica de Alcoa-San Cibrao supone el 4% nacional, además de 330.000 toneladas de fuel. Según los datos aportados, Alcoa San Cibrao, que el pasado 10 de enero cumplía 25 años, producirá este año 1.4 millones de toneladas de alúmina y 220.000 toneladas de aluminio. Tiene una plantilla es de 1.400 trabajadores directos. A final de año, por el puerto que explota en exclusiva se habrán movido casi cinco millones de toneladas de mercancías, principalmente bauxita.