Los números rojos alcanzan los 5.167 millones por el incremento de las devoluciones fiscales El desajuste presupuestario «oculto» podría superar el 1,2% del PIB.
21 jul 2004 . Actualizado a las 07:00 h.El déficit del Estado superó en el primer semestre del año casi todas las previsiones, al alcanzar los 5.167 millones de euros, un 85,3% más que en el mismo período de 2003. El Gobierno achaca el crecimiento de ese dato negativo al incremento de las devoluciones por vía de impuestos, en concreto en la renta y el IVA, por lo que confía en que se corrija esa tendencia durante la segunda mitad del ejercicio. De no ocurrir así, el déficit «oculto» anunciado por el ministro de Economía y Hacienda, Pedro Solbes, dejaría el saldo final de esos números rojos por encima del 1,2% del producto interior bruto (PIB). Pocos se ponen de acuerdo sobre lo que ocurrirá en los próximos meses, pero las perspectivas no parecen buenas, al menos en términos de contabilidad nacional, que computa ingresos y pagos comprometidos. Hace un año, las cuentas del Estado presentaban un déficit de 2.788 millones, que en julio y agosto se convirtió en superávit, y después en equilibrio presupuestario. El secretario de Estado de Hacienda y Presupuestos, Miguel Ángel Fernández Ordoñez, argumentó ayer que eso fue posible porque el anterior Gobierno «dejó de hacer» algunos ajustes que se han arrastrado hasta 2004. No es ése su único argumento para justificar un desquilibrio que, de concluir ahora el ejercicio contable, y tras sumar varias operaciones no incluidas en el presupuesto por el Ejecutivo anterior, superaría el 1,4% del PIB. Se situaría así un punto por encima de lo que anunció el PP a finales del 2003 y con cuatro décimas más sobre el cálculo apuntado por el propio Solbes el lunes. Eso sin contar la parte de la deuda de Renfe (7.200 millones de euros) que asumirá el Estado, y que deberá contabilizarse este ejercicio. Economía confía en que el incremento registrado en las devoluciones fiscales así como los menores ingresos obtenidos en el impuesto de la renta -como consecuencia de la última rebaja fiscal- cambien de signo tras el verano y contribuyan a reducir el desajuste.