Los directivos de la firma gallega de piensos aseguran que el nuevo propietario, Carlyle, les ha alentado a crecer, algo que no les dejaba hacer el anterior dueño, Conagra
08 jun 2004 . Actualizado a las 07:00 h.Ilusión y ganas de trabajar. Antonio Barros y Enrique Ulloa afirman que el desembarco de Carlyle supone un giro radical para el futuro de la firma. Una nueva etapa de crecimiento y expansión- -¿En qué va a cambiar Saprogal tras cambiar de propietario? -Antonio Barros: Yo diría que sobre todo en las estrategias. Hasta ahora vivíamos con un socio cuya prioridad era mantener la empresa en la situación que estaba, no evolucionar con crecimiento, con las inversiones y adquisiciones paradas... El cambio fundamental es que aparece un nuevo socio que va a traer a la organización más ilusión porque el objetivo es crecer, tanto por inversiones como por adquisiciones. Y esto combinado con una apuesta que Carlyle hace con el nuevo equipo gestor, no sólo manteniéndolo sino al alentarlo al darle entrada en la empresa con una participación. -Porque los directivos han entrado en el capital. -Sí, y esto da confianza a Carlyle, a los empleados, proveedores y clientes. -Desde fuera se podría pensar que el cambio de propietario de una empresa de la alimentación (Conagra) por otra financiera (Carlyle) podría ir en detrimento del negocio de Saprogal. -A. V.: Sí, pero esto obliga a hacerse una pregunta. ¿Por qué Conagra vende? Pues lo hace porque desde hace tres años lleva a cabo un plan de concentración en productos de alto valor añadido (sobre todo, de alimentación humana) en la que Saprogal no tiene cabida. Las cifras hablan por sí solas: en tres años las ventas de Conagra han caído un 30% porque se está deshaciendo de estos negocios. -Enrique Ulloa: Carlyle apuesta por nosotros y cree en lo que estamos haciendo. Conagra no nos aportaba nada porque no tenía know how (conocimientos) de alimentación animal. -¿Supone la entrada de Carlyle una inyección financiera para Saprogal? -A. V.: Sí, nos va a aportar músculo financiero, ya que se trata de un grupo de primer orden mundial, además de know how financiero y, sobre todo, la decisión y el impulso de adquirir e invertir, algo que Conagra no nos permitía hacer. De hecho, hemos estado durante mucho tiempo con mucho dinero aquí en España sin invertir, sólo se hacían gastos de mantenimiento. -¿Y hasta dónde pueden crecer? -E. U.: El mercado libre (en el que opera Saprogal) está muy atomizado ya que hay más de mil fábricas en todo el país, unas cien en Galicia. Ahí hay operaciones y oportunidades que se pueden aprovechar, tanto desde el crecimiento comercial como el de adquisiciones. -A. V.: Además, estamos viendo que las exigencias de calidad que marca el consumidor van a hacer que los operadores con vocación de crecimiento tengan cada vez más oportunidades. El proceso de concentración se va a dar, no sé si en un año o dos, pero va a venir. -Quieren decir que Saprogal está de compras. -E. U.: Antes, el equipo gestor también lo estaba, pero no le dejaban comprar. Ahora sí, y lo vamos a hacer. De todos modos, la premisa básica es crecer con rentabilidad, si no, no interesa. -A. V.: Sí, apostamos por un crecimiento selectivo, mantener los ratios de rentabilidad que tenemos, que son elevados para este sector.