Detenidos siete ex directivos de Mitsubishi por ocultar defectos en los camiones
ECONOMÍA
La Policía japonesa registró ayer las instalaciones del fabricante japonés de automóviles Mitsubishi en Tokio y detuvo a siete ex directivos de la compañía, acusados de negligencia profesional por haber ocultado defectos en vehículos de la marca, que se saldaron con más de treinta accidentes y la muerte de una persona, según informó la agencia Kiodo. Las detenciones se producen coincidiendo con el registro de la sede social de la filial de vehículos industriales Mitsubishi Fuso Truck & Bus, participada en un 65% por el grupo germano-estadounidense DaimlerChrysler y en un 20% por Mitsubishi Motors. Los detenidos Entre los detenidos figuran antiguos directivos de Mitsubishi Motors y de Mitsubishi Fuso Truck & Bus, como el ex presidente del consejo de administración de esta última compañía Takashi Usami, de 63 años, que era vicepresidente de Mitubishi Motors en el momento del accidente mortal, y el ex director gerente de Mitsubishi Motors Akio Hanawa. La investigación policial guarda relación con el escándalo que estalló al conocerse que Mitsubishi Fuso había ocultado la existencia de defectos en sus vehículos, aunque posteriormente la compañía llamó a revisión 120.000 camiones. Una treintena de accidentes Entre los años 1992 y el 2002 se produjeron en total 33 accidentes relacionados con las ruedas. El más grave tuvo lugar en enero del 2002: una joven de 29 años murió como consecuencia del impacto de un neumático que salió despedido de un trailer, y que hirió además a sus dos hijos. En febrero del 2002, la compañía informó al Ministerio de Transportes de que el accidente se había debido a fallos de mantenimiento en el vehículo, a pesar de que sus expertos habían detectado defectos en los ejes de algunos de sus vehículos de mayor tamaño. De hecho, la Fiscalía pretende establecer un caso criminal contra la compañía por no haber adoptado las medidas correctivas necesarias. Mitubishi Fuso empezó a llamar a revisión estos vehículos el pasado marzo, tras retractarse de sus primeras afirmaciones sobre el mantemiento de los camiones. Problemas financieros El escándalo se produce en medio de una grave crisis de confianza en Mitsubishi Motors por parte de su socio mayoritario DaimlerChrysler, firma alemana que el mes pasado rechazó incrementar su participación en la empresa japonesa, de la que posee un 37%. DaimlerChrysler, que además posee un 65% del capital de Mitsubishi Fuso, trató de reflotar Mitsubishi Motors en el año 2000, justo cuando se había revelado que el cuarto fabricante nipón del motor había ocultado, durante casi tres décadas, defectos de fabricación en sus vehículos.