El directivo expone que si mañana el accionista del grupo es otro no pasará nada porque la empresa es independiente jurídica y financieramente de Parmalat
16 ene 2004 . Actualizado a las 06:00 h.El director general del grupo lácteo Clesa insiste por activa y por pasiva en que la crisis financiera que atraviesa Parmalat no tiene por qué afectar a la empresa. Celestino García Benito califica de «rumores infundados» las crecientes especulaciones sobre la posible compra de las acciones del grupo. -Usted afirmó que no le preocupa que Parmalat venda las acciones de Clesa. -Claro que no me preocupa porque somos un negocio diferenciado. Afortunadamente estamos trabajando con total normalidad, seguimos cumpliendo con nuestros compromisos y lo vamos a seguir haciendo igual que antes. El accionista es quien es, pero no nos tiene que afectar lo que está pasando en Italia. Si mañana el accionista es otro, tampoco va a pasar nada. En ese contexto de independencia jurídica y financiera lo dije. -¿Cuál es la postura de Clesa si las acciones se ponen a la venta? -En este momento las acciones no están a la venta. Todo lo que se dice son rumores infundados de gente interesada que, ante esta situación, se quiere aprovechar. En absoluto hay conversaciones en serio. -Los ganaderos prefieren que Clesa no cambie de manos y que su presidente, Arturo Gil, la recompre junto con otros empresarios. ¿Esa posibilidad está sobre la mesa? -En ese escenario futuro todo está abierto. En este momento yo quiero ser más cauto que nunca ante esos rumores, que dan por hecho cosas que no son verdad, como si estuviéramos ya a la venta. Y eso es mentira. Cuando llegue el momento, todas las opciones están abiertas, incluso esa que usted me dice. -¿La opción de Arturo Gil es la que tiene más fuerza? -No quiero entrar en esa dinámica porque nos llevaría a lo que no quiero, que es dar pábulo a comentarios interesados que hay por ahí. -Clesa es un activo de Parmalat y los sindicatos sostienen que a medio o largo plazo sí puede haber problemas y hay que estar preparados. ¿La empresa va a tomar alguna decisión? -En cuanto a plazos lo único que sé es oficial. El nuevo comisionado para Parmalat nombrado por el Gobierno italiano ha pedido una moratoria de 180 días para establecer un plan de futuro. Hasta el mes de junio todo son rumores y no se van a tomar decisiones de ningún tipo hasta que esto entre dentro de un plan. -Clesa tiene siete plantas de producción en España. Las de Barcelona y Alicante gestionadas por Letona. ¿Se puede plantear una venta individual por fábricas o líneas de producto? -No tiene objeto la venta por separado. Nosotros constituimos todo un conjunto con independencia de donde se produzca, porque al final la comercialización es del conjunto. El que se tienda a una especialización por una economía de costes, lógicamente, no tiene que ver. Lo importante es la comercialización. -La planta gallega de Caldas de Reis, especializada en la producción de yogur, incorporó en plena crisis de Parmalat un tercer turno de noche para hacer frente a la carga de trabajo. ¿Es un síntoma de ese clima de tranquilidad que quiere transmitir la empresa? -Es verdad que allí tenemos una buena actividad, pero no es nada nuevo. En Galicia fabricamos muchas cosas que comercializamos en toda España, pero Clesa es un grupo, un conjunto.