Ex ministro de Fomento con Aznar, Arias Salgado preside un gigante del negocio alimentario y aboga por abrir un debate amplio sobre la liberalización de horarios
11 dic 2003 . Actualizado a las 06:00 h.?arrefour cerrará el ejercicio con una facturación de 8.500 millones de euros. A pesar de ello, su presidente, Rafael Arias Salgado, sostiene que el sector de la distribución alimentaria está «poco concentrado». -Sí, pero hay que tener en cuenta que la media de concentración en los países nórdicos es del 70%. Ese es el porcentaje de cuota de mercado. Aquí es mucho más bajo. -¿Por qué? -Pues porque hay líderes regionales muy competitivos, como es el caso de Gadisa, una magnífica empresa. -La liberalización de horarios comerciales va a ser una cuestión central en el 2004. ¿Qué opina usted? -Ya existen datos para realizar un debate. La legislación actual ha limitado la concesión de licencias a los híper. ¿Cuál ha sido el resultado?, Que en tres años ha habido un crecimiento espectacular de los supermercados, que en número han subido un 18%. Hay un segundo efecto. A pesar de las limitaciones a las grandes superficies, el pequeño comercio ha seguido desapareciendo. -¿Qué quiere decir? -Pues que la crisis de estos establecimientos no se explica por el auge de los híper. Hay otros factores, como el envejecimiento poblacional y el cambio en la estructura social de los grupos urbanos. -¿Y qué soluciones plantea usted con los horarios? -La liberalización total. Ahora, por ejemplo, sólo se puede abrir 12 domingos al año. Y a partir del 2004 se abrirá el debate entre el Estado y las autonomías para decidir si se va más allá. Lo que yo propongo es que haya mecanismos de discriminación positiva con el pequeño comercio. -¿Por ejemplo? -Pues que desde el poder público se apoyen y subvencionen contratos laborales de fin de semana para personas que puedan trabajar en el pequeño comercio. Ésta es una manera de proteger a este sector sin frenar la capacidad de expansión de los híper. Además, está demostrado que las grandes superficies atraen en su entorno a un pequeño comercio próspero. - ¿Qué opina de la inflación de los alimentos frescos? ¿Las grandes cadenas han contribuido a esa subida? -La nuestra, desde luego, no. Yo creo que con esa polémica se ha dado información parcial. El calor del verano redujo el volumen de mercancías, lo que contribuyó a la subida. -¿Y dónde está ahí la parcialidad? -Pues que en entre el precio en origen y de venta hay muchos costes. Y eso no se ha contado. No es recoger la patata y venderla. Hay que limpiarla, seleccionarla, almacenarla, volver a transportarla. En toda esa cadena, hay mucha gente que trabaja. Y se ha dado la visión sesgada de que hay gente que se aprovecha y se enriquece.