El sector naval fija su salida de la crisis en el transporte marítimo de corta distancia
ECONOMÍA
La industria apuesta por buques tecnológicamente avanzados para competir con las factorías asiáticas Astilleros y fábricas auxiliares critican la falta de una política de ayudas adecuadas.
25 nov 2003 . Actualizado a las 06:00 h.Astilleros y empresas auxiliares creen que la apuesta de la Unión Europea por el transporte marítimo de corta distancia -conocido como Short Sea Shipping - puede constituir un revulsivo para el sector naval. En los próximos diez años, está previsto que el tráfico por carretera se duplique, por lo que los expertos en construcción de barcos consideran que es el momento de la que industria naval capte parte de estos tráficos. Reunidos en el segundo Foro del Sector Naval organizado por La Voz y el Centro de Innovación y Servicios en colaboración con la Consellería de Innovación, los representantes de las factorías públicas y privadas y de las empresas complementarias creen que el transporte de corta distancia beneficiará a la construcción de buques, armadores, navieras, oficinas técnicas y autoridades portuarias, entre otros. Ramón Fernández Tapias, gerente de la Asociación Clúster del Sector Naval de Galicia, aseguró que esta modalidad tiene que convertirse en una «oportunidad para los astilleros gallegos» en lo que coincidió Diego Diz, director del CIS, que abundó en la contradicción existente entre la creciente demanda de barcos y la crisis del sector en España y Europa. Precios coreanos El Short Sea Shipping es una de las oportunidades identificadas por el sector para relanzar su actividad, pero no la única. El director de Comunicación de Izar, Miguel Ángel Martínez, reconoció que «hoy no podemos competir con los precios de los coreanos, por lo que tenemos que dedicarnos a los buques de alta especialización y tecnológicamente avanzados». Esta estrategia de futuro le ha llevado a la compañía naval pública a apostar por el mercado de los gaseros de 200.000 metros cúbicos de capacidad, hoy inexistentes en el mercado. «Europa y Estados Unidos apuestan por el gas y por ello estamos en conversaciones con empresas de ambos continentes», aseguró. Reducir costes y multiplicar la actividad de los astilleros son las herramientas que esgrime Manuel Rodríguez, presidente del astillero vigués Rodman Polyships, para mejorar el futuro del sector en Europa. Los expertos también coincidieron en señalar la ausencia de una política de ayudas adecuada para el sector y subrayaron que los últimos incentivos aprobados por Bruselas -del 6% del valor del buque- son insuficientes frente a otras políticas proteccionistas. Manuel García, director general de la Asociación Española de Industrias Marítimas (Aedimar), defendió la competitividad de los astilleros y la industria complementaria y abogó por la unión de ambas para conseguir hacer frente a la competencia desleal.