El Gobierno argentino obtiene más poder para controlar a las empresas privatizadas
ECONOMÍA
En una agitada sesión, el Senado argentino aprobó en la madrugada de ayer el proyecto que otorga al presidente Néstor Kirchner la facultad de renegociar los contratos de tarifas de las empresas de servicios públicos, privatizadas en los noventa, durante la presidencia de Carlos Ménem, y que en muchos casos recayeron en manos de empresas españolas. Dar vía libre al Gobierno para negociar las tarifas era una de las medidas que el FMI reclamaba con urgencia. El punto más destacado del proyecto es la extensión hasta el 31 de diciembre del 2004 del proceso de renegociación de los contratos con las empresas privatizadas, que en principio debe caducar el 10 de diciembre de este año. Éste no es un proyecto menor, ya que el verdadero objetivo del Ejecutivo es obtener mayores facultades para intervenir directamente en la regulación de las tarifas y si fuera necesario, sin la participación de las empresas. De momento, el ministro del Interior aseguró ayer que en el Gobierno tiene «vocación específica de que la gente sepa que hasta que no concluyan los análisis de los contratos, no va a haber incremento de las tarifas». Las empresas piden un ajuste de precios para poder hacer nuevas inversiones y trabajos de mantenimiento, después de que el Gobierno congelara las tarifas tras la devaluación del peso en enero del 2002.