Explica que Camacho viajaba todos los años al HSBC de Londres y Ginebra De la Serna asegura que la CNMV sabía que algunos fondos estaban en el extranjero
24 abr 2003 . Actualizado a las 07:00 h.El apoderado y director general de Gescartera, José María Ruiz de la Serna, aseguró ayer ante la juez del caso, Teresa Palacios, que el dinero que falta en Gescartera está fuera de España, posiblemente en alguna de las cuentas que el propio Camacho controla en el extranjero, aunque no precisó ni como salió ni donde puede ser. Ruiz de la Serna compareció ante la juez a petición propia para corroborar gran parte de las afirmaciones que había hecho en anteriores declaraciones y mantener su versión de que Antonio Camacho le había asegurado en varias ocasiones que mantenía una suma importante de dinero fuera. Tras aseverar que fue el propio Camacho quien le contó que tenía cuentas en el extranjero, el que fuera número dos de la agencia no supo concretar si estaban a su nombre, a nombre de testaferros o colocadas en algún paraíso fiscal. Como ya había dicho en otras ocasiones, confirmó que cuando entró a trabajar en la agencia, en el año 1997, fue informado de que había 27 millones de euros (4.500 millones de pesetas) en cuentas fuera de España, con el objetivo de crear una sociedad de inversión mobiliaria (Simcav) en Luxemburgo, que finalmente no se hizo porque no hubo acuerdo para ello con el HSBC británico. Con esa excusa fue con la que se intentó paliar el expediente abierto por el entonces director de supervisión de la Comisión del Mercado de Valores (CNMV), David Vives, pero el apoderado de la agencia señaló que puede haber más dinero en el exterior, si tenemos en cuenta que el propio Camacho viajaba una vez al año al HSBC de Londres para sus propios asuntos, y también a la filial de ese banco en Ginebra. La CNMV lo sabía Es por eso que, desde esa fecha, De la Serna afirma que la CNMV conocía que había un dinero en el extranjero que podía equilibrar el desfase patrimonial que se había detectado en la agencia. Otra cosa es que se diera cuenta de que ese dinero no existía o no aparecía cuando la agencia fue intervenida, en junio de 2001. De la Serna admitió que había firmado muchos talones en Gescartera, pero todos ellos de dinero que le reclamaba el propietario de la agencia para sus gastos y pagos a clientes, en la mayoría de los casos. Incluso aseguró que los más de dos millones de euros que la prueba pericial del Banco de España estima como sacados por De la Serna de forma directa de la cuenta de la agencia eran para Camacho. De la Serna explicó que el sistema de gestión de la agencia era el de compensación de fondos, es decir, una cuenta única (ómnibus) en la que la entrada de un dinero puede servir para pagar otras partidas, sin importar el origen. Es más, el apoderado, a pesar de haber sido supervisor en la CNMV, aseguró a la juez que en el tiempo que estuvo en la agencia no notó ningún tipo de irregularidad que pudiera denunciarse.