En ese período, según el INE, los salarios subieron un 2,6% mientras que el IPC acumulado fue del 13,5% El coste laboral del País Vasco al año es 6.988 euros superior al de Galicia
06 ene 2003 . Actualizado a las 06:00 h.La encuesta cuatrienal sobre costes laborales que elabora el Instituto Nacional de Estadística (INE) confirma que los asalariados gallegos han perdido casi un 11% de poder adquisitivo entre los años 1996 y 2000. En ese período, el coste bruto anual de sueldos y salarios por trabajador se incrementó sólo un 2,6%, al pasar de 14.538 a 14.967 euros. El IPC acumulado de esos años, en cambio, muestra un incremento de 13,5 puntos. Es decir, según los datos del propio INE, la evolución de las retribuciones ha ido muy por debajo de la subida del coste de la vida. Para explicar esta tendencia se esgrimen numerosos factores. Desde la moderación salarial aplicada por el empresario y alentada por el Gobierno para reducir la inflación, hasta el elevado porcentaje de contratos eventuales que hay en el mercado laboral gallego. En la actualidad, el 36% de los trabajadores de la comunidad tiene un contrato en precario. Y los empleados temporales, según un datos de la propia Tesorería General de la Seguridad Social, cobran entre un 30 y un 40% menos que los fijos. Diferencias Los informes del INE, referidos a los años 1996 y 2000, sitúan a Galicia como una de las comunidades con menores costes laborales de España. En términos brutos, las empresas gallegas se gastan por cada empleado 20.285 euros, de los que 14.967 se corresponden con sueldos y salarios. Esto significa que Galicia es la sexta autonomía por la cola y sólo supera a Extremadura, Valencia, Canarias, Castilla la Mancha y Murcia. El coste medio anual en España por empleado asciende a 23.183 euros, lo que quiere decir que el gasto de las empresas de Galicia por trabajador es cada año 2.850 euros más bajo que el que se registra en el conjunto del Estado. Si se comparan las retribuciones anuales medias de los gallegos con las del País Vasco, por ejemplo, la diferencia asciende a 6.988 euros, es decir, más de un millón de las antiguas pesetas. En Cataluña, el coste bruto por empleado es superior en 4.284 euros. En el conjunto de España, por sectores económicos, la construcción es el que registra un menor coste, con 20.537 euros por empleado. El gasto medio en la industria, por el contrario, se eleva a 26.331 euros y en los servicios, a 22.391. Estas diferencias se atenúan ligeramente si se analizan los costes laborales netos, ya que los empresarios de la construcción son los que reciben menos subvenciones de las Administraciones Públicas. En este sector, por trabajador y año, las ayudas son de 185 euros, mientras que en la industria ascienden a 255 euros.