La Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE) destacó que el incremento del IPC en octubre «no es un buen dato» y debe «alertarnos a todos de las consecuencias que puede tener en la competitividad de nuestra economía». «Se hace necesario el esfuerzo de las empresas, una política de moderación tributaria y la contención salarial para poder mantener y mejorar los niveles actuales de actividad», añadió la patronal en una nota. En la misma línea se pronunció el experto económico de la Asociación Española de Banca (AEB), Federico Prades, quien alertó de que la evolución de los precios y de los costes generales laborales, con tasas de crecimiento superiores a los de la Unión Europea, «empieza a preocupar» por el riesgo que representa de pérdida de competitividad para la economía española.