La competencia viene de fuera

La Voz

ECONOMÍA

26 ene 2002 . Actualizado a las 06:00 h.

El auge de la banca privada lo demuestra el hecho de que las grandes entidades españolas sigan mejorando su oferta y, sobre todo, que sea la fórmula elegida por las instituciones internacionales para asaltar el mercado español, tras el fracaso de los años ochenta. BNP. Vendió su red comercial a Caixa Galicia y decidió que su estrategia en España debía ser la banca privada. Puso en marcha una oficina en A Coruña para dar servicio a toda Galicia. Sus clientes han de tener un patrimonio financiero mínimo de 25 millones de pesetas (150.000 euros). Calcula que en la comunidad gallega existen 30.000 familias que cumplen este requisito. Credit Suisse. Ha sido, por ahora, el último en desembarcar, con la apertura de una sucursal en A Coruña, y una suboficina en Vigo. Exigen un patrimonio mínimo de 30.000 euros y calculan poder contar con 2.000 clientes en el plazo de cinco años. BBVA Privanza y BSN-Banif. Concentran la mitad del negocio de la banca privada en España, según reconocen algunos de sus competidores, y llevan ya años operando en Galicia. La última novedad introducida por Privanza es el servicio integral multicanal, de modo que sus clientes pueden consultar sus posiciones y operaciones por Internet, teléfono y móvil WAP.