La futura «Batalla de Inglaterra»

La Voz

ECONOMÍA

Lo que piensan los británicos de la recién llegada moneda única europea es un misterio, una incógnita incluso para sus propios políticos, motivo por el que la prensa y la clase política se divide estos días entre aquellos que auguran un futuro negro al euro, y aquellos que aceptan que será inevitable su llegada a los bolsillos británicos. En Downing Street, son conscientes de que no sólo el partido en el poder, el Laborista, sino también el propio gabinete está tan dividido y confundido sobre la aceptación o no de la moneda europea como lo está la propia sociedad. Viajes más baratos Por un lado, los británicos piensan que aceptar el euro, que simboliza la integración europea, es aceptar una futura federación europea en la que las identidades nacionales desaparecerán, y por otro lado, saben que contar con euros aliviará sus viajes como turistas o como empresarios a la Europa continental. El primer ministro británico, Tony Blair, prometía ayer «no esconder la cabeza ante el euro». De cara al establecimiento del referéndum, que se celebrará en el 2003, los laboristas ya han comenzado a hacer campaña para ganarse el voto del británico a favor del euro, en especial de las amas de casa, las más reacias a su aceptación.