El BBVA se une a SCH, La Caixa y Caja Madrid y ve frenado el crecimiento de sus beneficios Los grandes bancos españoles se han visto arrastrados por el sombrío panorama que ha dibujado la crisis de la economía internacional. El BBVA se unió ayer al Santander Central Hispano, La Caixa y Caja Madrid al anunciar que sus beneficios se han visto frenados en el tercer trimestre, situándose en 1.815 millones de euros (unos 301.990 millones de pesetas), menos de lo que calculaba. BBVA y SCH han revisado a la baja sus previsiones de ganancias para este año al destinar partidas a un fondo para futuras contingencias.
31 oct 2001 . Actualizado a las 06:00 h.La incertidumbre generada por la crisis de la economía mundial ha llevado a los grandes bancos a revisar los objetivos y presupuestos que se habían marcado para este año y a analizar con mayor detalle las previsiones para el 2002. Las cinco entidades de mayor tamaño del sistema financiero español (SCH, BBVA, Popular, La Caixa y Caja Madrid) ganaron hasta septiembre 5.338 millones de euros (unos 888.168 millones de pesetas), lo que representa un incremento del 17% respecto al mismo período del año anterior, pero también un retroceso sobre sus estimaciones iniciales. Esta cantidad está condicionada por la decisión de BBVA y SCH de destinar buena parte de sus beneficios (200 millones de euros el primero y 750 el segundo) a un fondo para contingencias futuras. Y es que ambas entidades han tenido muy en cuenta el deterioro de las expectativas a nivel internacional, especialmente en economías sensibles como las de Latinoamérica, en las que tanto el banco de Emilio Ybarra y Francisco González como el de Emilio Botín tienen grandes inversiones. Recortes de beneficios Ante esta coyuntura, el BBVA rebajó ayer del 24 al 16% su previsión de aumento de beneficios para este año. El Santander lo hizo el pasado lunes, al recortar su objetivo de crecimiento del 27 al 15,8%. Los analistas sostienen que la situación empeorará el año que viene y que los grandes bancos recurrirán a mecanismos como el ajuste del gasto, el cierre de oficinas o el cobro de mayores comisiones para amortiguar la desaceleración. Las entidades financieras gallegas entienden que los efectos de la crisis apenas se dejarán notar en sus economías. Caixa Galicia se manifiesta rotunda en este sentido, mientras que Caixanova confirma que sus previsiones de crecimiento no van a variar, «aunque sí es cierto que la situación nos obligará a ser prudentes».