A vueltas con las vueltas

ALBERTO MAGRO VIGO

ECONOMÍA

J. M. VIDAL

Consumidores y comerciantes podrán utilizar las dos monedas hasta marzo, pero se aconseja usar sólo euros El lío está servido. ¿Cómo le darán la vuelta en las tiendas a partir del día 1 de enero? En principio, si el establecimiento en el que efectúa la compra tiene el «eurologo» (una etiqueta en la que aparece la palabra euro junto a una cara sonriente y a las doce estrellas de la Unión Europea) que acredita que se aceptan las recomendaciones de la UE, la devolución será en euros, aunque usted abone el precio en pesetas. Si no es así, el empresario podrá devolver el cambio en cualquiera de las unidades monetarias.

28 oct 2001 . Actualizado a las 06:00 h.

¿Habrá que ir por la calle con dos carteras, una para los euros y otra para las pesetas? La respuesta es rotunda: no. Es más, las asociaciones de consumidores recomiendan a los ciudadanos que se mentalicen cuanto antes y se olviden de la peseta. No obstante, siempre hay dudas. ¿Qué ocurrirá en el kiosco de la esquina cuando usted vaya a comprar el periódico como todos los días? En ese caso, caben dos posibilidades. Si el kiosquero en cuestión acepta el código de buenas prácticas y lo acredita con el eurologo, le dará la vuelta en euros, tanto si el pago es con la nueva moneda como si es con la actual divisa patria. Si no es así, podrá devolver el cambio en cualquiera de las unidades monetarias. Hasta el 28 de febrero Esta situación tan peculiar sólo se mantendrá hasta el día 28 de febrero. Así, durante los dos primeros meses del próximo año, el principio de «no obligación-no prohibición» fijado por la Unión Europea le da la posibilidad de emplear la moneda que quiera. Pero marzo será otro cantar. En ese momento, despídase para siempre de la peseta como forma de pago. Los establecimientos comerciales estarán obligados a devolverle euros y usted, como consumidor, sólo podrá utilizar la divisa común -aunque tendrá posibilidad de cambiar las pesetas que le queden de forma gratuita en cualquier entidad bancaria-. Dificultades aritméticas Durante el período de doble circulación estará a prueba la capacidad matemática de la ciudadanía. No es fácil. Piense por un momento que desea comprar una empanadilla en una pastelería. El precio en euros ascendería aproximadamente a 75 céntimos (125 pesetas). Ahora bien, ¿cuánto le devuelven si paga con una moneda de 500 pesetas? La operación tiene chicha. En primer lugar, debe traducir a pesetas los 75 céntimos. El resultado, 125 pesetas, le dejaría claro que la vuelta son 375 pesetas. Así, el siguiente paso será pasar a la divisa común esa cantidad (dividiendo entre 166,386): 2,25 euros. Ya tiene usted su vuelta. Ante este tipo de complicaciones, el consejo más extendido es utilizar sólo euros desde el primer día, sobre todo en operaciones pequeñas. Para compras de mayor entidad, la tarjeta de crédito o de débito será su mejor arma contra los quebraderos de cabeza.