Hypovereinsbank, Belgacom y KPN anuncian la supresión de otros 10.500 empleos en Europa

REDACCIÓN A CORUÑA

ECONOMÍA

25 oct 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

Las operadoras de telecomunicaciones KPN y Belgacom y el banco Hypovereinsbank se sumaron ayer a la interminable lista de compañías que en las últimas semanas han recurrido a los recortes de plantilla para hacer frente al agravamiento de la crisis económica provocado por los atentados del pasado 11 de septiembre. La holandesa KPN anunció que suprimirá 4.800 puestos de trabajo, el 12,6% de sus efectivos laborales, antes del próximo año. El objetivo es reducir la deuda adquirida tras la compra de licencias de telefonía de tercera generación (UMTS), contrarrestar los negativos efectos de la ralentización mundial y completar el plan de reducción de costes emprendido en 2000. La belga Belgacom, por su parte, eliminará entre 3.000 y 4.000 puestos de trabajo, como parte de un plan de reconversión que afectará a 7.000 empleados y que, además de los despidos, supondrá un cambio de función para entre 2.500 y 3.000 trabajadores y la potenciación de los contratos a tiempo parcial. Mientras tanto, el banco alemán Hypovereinsbank ha decidido suprimir 2.200 puestos de trabajo más, que se añaden al recorte ya previsto de 7.500 empleos, después de que su beneficio cayera un 61% en el tercer trimestre. Por su parte, el grupo Swissair precisó ayer que 4.392 de los 9.000 despidos previstos se llevarán a cabo en Suiza. Ajuste de producción En España también se están dejando notar los efectos de la crisis. Así, las factorías españolas de Renault dejarán de fabricar 5.500 coches y casi 20.000 motores y cajas de cambio para ajustar la producción a la caída de la demanda. Las plantas que la compañía tiene en Valladolid, Palencia y Sevilla llevarán a cabo en los próximos días una suspensión temporal de la producción que, según matrizaron fuentes del fabricante de automóviles, no puede confundirse con un expediente de regulación de empleo. Estas medidas se suman a otras similares llevadas a cabo en las factorías francesas y a la intensificación del plan de reducción de costes y la contención de la evolución del endeudamiento.