El BSCH pasa a llamarse Santander Central Hispano y recupera el logotipo diseñado por Botín
ECONOMÍA
El consejero delegado del hasta ahora BSCH, Angel Corcóstegui, presentó ayer la nueva identidad corporativa del grupo, que pasa a denominarse Santander Central Hispano. La recién estrenada imagen de la entidad recupera el logotipo -una llama blanca- del antiguo Santander y, aunque cambia ligeramente la tipografía, se limita a añadir, sobre el mismo fondo rojo, las palabras Central Hispano. Corcóstegui aseguró que la decisión se había tomado en estrecha colaboración con el presidente Emilio Botín y añadió que la nueva identidad «incorpora los mejores valores de los bancos fusionados». La nueva imagen sorprendió, por su identificación con el Santander, a una audiencia masiva de medios de comunicación, convocados en plena crisis de los mercados financieros tras los atentados contra EE UU. Vuelta a la normalidad «Queremos contribuir a demostrar que el sistema económico y la vida comercial siguen funcionando», declaró Manuel Cendoya, el nuevo responsable de comunicación de la entidad. El banco gastará unos 1.800 millones de pesetas (10,8 millones de euros) en adaptar su identidad corporativa. En lo que resta de año, un millar de oficinas (las de localidades de mayor población) se verán transformadas. El resto, hasta totalizar la red de 4.000 sucursales prevista para el banco fusionado, lo serán entre enero y junio del 2002.