Quiebra controlada por la Xunta

La Voz

ECONOMÍA

04 jun 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

Los trabajadores encerrados en la delegación de la Consellería de Xustiza y Emprego exigieron nuevamente ayer la intervención de la Xunta. En su mayoría eran empleados de Pontesa, factoría situada en Pontesampaio, donde la CIG tiene mayoría en el comité y en la que no se trabaja desde hace tres meses. El representante del comité ejecutivo de la CIG, Manuel Gómez, señaló que el motivo de esta concentración fue pedir el apoyo de la Xunta para encontrar una alternativa a la constitución de Alfares. Gómez dijo que la Administración autonómica tiene un compromiso con el Grupo de Empresas Álvarez, tras presentar hace tres años un plan de viabilidad, al tiempo que indicó que la mejor salida sería una quiebra controlada por la Xunta y la búsqueda de un nuevo empresario que reflote las fábricas, situadas en Vigo y Soutomaior. El representante sindical rechazó la creación de la SAL y arremetió contra los sindicatos que están a favor de esta solución, ya que, a su juicio, no se han molestado en buscar otras salidas. Según las organizaaciones que apoyaron la constitución de Alfares de Santa Clara, la solución que propugna la CIG presenta más dificultades que la suya.