BT se divide en dos para afrontar una deuda de 8 billones de pesetas

M. ALLENDE Corresponsal LONDRES.

ECONOMÍA

10 may 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

Una desmedida expansión internacional y el alto precio pagado por las licencias de telefonía móvil de tercera generación en el Reino Unido y Alemania, condujeron a British Telecom (BT) a su segunda reestructuración en seis meses. Al cambio de su presidente, le ha seguido la venta parcial de sus intereses en el extranjero, incluido su paquete en el operador español Airtel. Ayer BT anunciaba la venta de un volumen récord de acciones por valor de 1,5 billones de pesetas y la división en dos firmas, en un intento por repagar una deuda de 8 billones de pesetas. Profunda crisis Esta es la peor crisis por la que pasa BT desde que fue privatizada en 1984. Desde el inicio de este año, las acciones de BT en la Bolsa de Londres ha descendido un 65% y su deuda aumenta 700 millones de pesetas cada día. La situación se hacía insostenible, motivo por el que ayer su nuevo presidente, sir Christopher Bland, anunciaba una reestructuración sangrante. El objetivo de Bland es reducir su deuda de unos 8 billones de pesetas, a unos 540.000 millones. Para ello anunció que ofrecerá a los actuales accionistas tres acciones por cada diez que poseen. La firma suspenderá el reparto de dividendo y se dividirá en dos firmas, BT Wireless, que englobará el negocio de telefonía móvil y en donde se incluirá BT Cellnet, y Future BT. Tampoco está a salvo la sede de BT en Londres, que podría ser puesta a la venta.