La reciente presentación del Plan de revitalización demográfica de Galicia obedece al fuerte envejecimiento y regresión demográfica. José Antonio Campo, director del Instituto Galego de Estadística (IGE), vaticina que «se a taxa de ocupación se mantivese no mesmo nivel que en 1999, no ano 2026 só habería 757.000 galegos dispoñibles para ocupa-los 1,05 millóns de postos de traballo que ata entón tería xerado a nosa economía». El dibujo actual de Galicia es el siguiente: de los 2,7 millones de habitantes hay 851.200 activos y 660.000 pasivos, que perciben pensiones de la Seguridad Social. Concretamente, hay 420.800 personas jubiladas que perciben un promedio mensual de 69.142 pesetas, casi 15.000 menos que la media española. Las pensiones de viudez son 156.900 y perciben 43.629 pesetas (52.064 en España). Pero también hay 18.489 huérfanos, 9.962 incapacitados temporales, 65.897 beneficiarios de prestaciones familiares, y 66.717 prestaciones asistenciales. La Consellería de Relacións Laborais, el Instituto Galego de Estadística o el CES desconocen la edad real de la jubilación en Galicia ya que, según argumentan, «non hai estudios feitos». Los sindicatos sólo controlan los expedientes de regulación de empleo, pero no los acuerdos internos de prejubilaciones en las empresas.