¿Qué hacer con el dinero?

M. MORA A CORUÑA

ECONOMÍA

PETER DEJONG

La elección de los vehículos de inversión depende en buena medida del riesgo que está dispuesto a asumir el ahorrador Tradicionalmente, se habla de tres perfiles de inversor _conservador, medio y arriesgado_, en función de los activos en los que invierte su dinero y el grado de riesgo que está dispuesto a asumir. Sin embargo, existen tantos perfiles como ahorradores, ya que cada uno exige una combinación distinta, que sólo puede conocerse estudiando cada caso particular.

21 oct 2000 . Actualizado a las 07:00 h.

Básicamente, la composición de la cartera ideal dependerá del plazo _corto, medio o largo_ que se ha marcado el ahorrador para rentabilizar su inversión y del riesgo que desee correr. Y es que, la inversión no es, ni mucho menos, un proceso exento de riesgos En función de estos dos elementos, el inversor deberá escoger concienzudamente entre las distintas posibilidades que le ofrece el mercado. Si lo que se desea es que el dinero no corra ningún tipo de riesgo, la elección podría ser los denominados fondos garantizados, aquellos en los que el capital y la rentabilidad están asegurados; depósitos y otro tipo de productos bancarios y activos de deuda con el mismo plazo que el horizonte de inversión. Si se está dispuesto a correr un cierto riesgo, lo más aconsejable serían productos de renta variable, pero mantiendo un porcentaje de la cartera en renta fija y activos del mercado monetario. Por el contrario, si se está dispuesto a asumir un elevado grado de riesgo, la renta variable y los valores de sectores más dinámicos (nuevas tecnologías, telecomunicaciones, Internet, etcétera) serán los que más peso tengan en la cartera. En este caso, la renta fija y los activos del mercado monetario pasarán a un segundo plano. Plazos En función del plazo, la composición de cada una de las carteras también varía. Así, por ejemplo, si la inversión se plantea a largo plazo, aunque el inversor sea muy conservador no debe hacer ascos a la Bolsa. La historia bursátil ha demostrado por activa y por pasiva que, en series largas, la renta variable suele ser el activo más rentable. Ahora bien, los índices y los valores cambian con el tiempo. Así que no se trata de colocar el dinero en Bolsa y esperar. Habrá que hacer cambios por el camino para no perder el carro de la subida bursátil.