Los multimillonarios concursos de telefonía UMTS comprometen las finanzas de las empresas del sector La encarnizada lucha por las licencias de la llamada telefonía móvil de tercera generación (UMTS), amenaza con colapsar las finanzas de las compañías de telecomunicaciones. Los 8,4 billones de pesetas que desembolsarán las adjudicatarias de la subasta alemana que se ha resuelto en la última semana no son más que una porción del pastel. Todavía quedan por celebrarse en Europa algunos de los concursos más caros y apetecibles, como el francés, el italiano o el austríaco. Se calcula que las empresas del sector gastarán unos 19 billones de pesetas en este tipo de concesiones en la UE.
19 ago 2000 . Actualizado a las 07:00 h.Cuando en julio de 2001 termine la ronda de venta de licencias móviles de tercera generación en el Viejo Continente, Telefónica habrá comprometido en los diversos proyectos en los que participa en torno a 1,5 billones de pesetas, sin contar con el alto precio que deberá pagar por desarrollar las infraestructuras. Algunos expertos apuntan a que esa última cantidad superará incluso a lo pagado por las concesiones. Otras telecos, como Deutsche Telekom o British Telecom ya han desembolsado cerca de tres billones por licencias en Alemania y el Reino Unido y la cuenta sigue subiendo. Para poder hacer frente a estas multimillonarias inversiones, algunas de las empresas del sector tendrán que buscar alianzas y se verán abocadas a procesos de reestructuración. KPN. Pocas horas después de acabar la subasta alemana, Hutchison Whampoa abandonó el consorcio E-Plus, uno de los ganadores de licencia y en el que también participan la holandesa KPN y la estadounidense Bell South. KPN anunció que recomprará la participación de Hutchinson, con lo que tendrá el 77% del grupo y deberá pagar 1,1 billones. La operadora holandesa, que ya intentó fusionarse con Telefónica para ganar tamaño, deberá ahora buscar una operación similar con otro gigante de las telecomunicaciones para garantizar su viabilidad. En la parrilla de salida de esa alianza está la nipona NTT DoCoMo. Deutsche Telekom. Otra de las consecuencias inmediatas del alto precio de las pujas alemanas es la reestructuración de Deutsche Telekom, que el viernes anunció que quiere aumentar su rentabilidad a través de una reorganización de la plantilla. Esta medida podría afectar a 2.000 trabajadores. Sonera. La operadora finlandesa Sonera, que obtuvo una licencia alemana junto con Telefónica, anunció el viernes que está en venta. Telefónica, Deutsche Telekom y France Telecom ya han manifestado su interés por la finlandesa. BT y AT&T. La necesidad de ganar masa crítica también ha llegado a British Telecom. Según el diario Wall Street Journal, mantiene conversaciones con la norteamericana AT&T para explorar una posible fusión.