En Casa Risca, en Rodeiro, vivía este animal que tuvo el honor de ser la vaca más antigua en producción lechera pues seguía activa a pesar de tener alrededor de 18 años
01 ene 2020 . Actualizado a las 20:20 h.Se llamaba Marquesa y tenía alrededor de 18 años. Nació y vivió toda su vida en Casa Risco, una granja de Rodeiro con más de treinta años de historia que se dedica a la producción de leche en ecológico. Y en eso trabajó Marquesa toda su vida, literalmente. Porque cuando lo normal es que las vacas dejen de dar leche tras seis o siete años, Marquesa se mantuvo activa hasta los 18, es decir, hasta hace unos meses. Explican en Casa Risco que ellos ya han tenido otros animales longevos. Vacas que seguían dando leche «con doce ou trece anos», cuenta Teresa Míguez, que fue una de las responsables de la explotación que ahora ha quedado en manos de su hijo. El animal ya no está con ellos, fue enviado al matadero hace una semana. «É un sufrimento cando ves que se van, pero ten que ser así», reconoce resignada. Marquesa todavía tiene el honor de haber sido una de las vacas más longevas de Galicia en lo que a producción de leche se refiere.
«É moi raro que unha vaca dea leite durante tanto tempo. Normalmente baixa moito a produción e empezan a ter problemas coas células», asegura Míguez. Pero esto no sucedió con Marquesa. A pesar de su edad, el animal seguía produciendo y era considerada la vaca más antigua de Galicia que estaba en activo. Así se lo comentó uno de los técnicos del control lechero a la propia Teresa, que recuerda al animal con cariño. Ella llegó a Carboente, en Rodeiro, para hacerse cargo de la granja que entonces regentaban sus suegros. Ahora, es su hijo el que ha asumido el negocio, asegurando un relevo generacional que se echa de menos en otras explotaciones de la zona. Pero ella sigue por allí, echando una mano y ayudando, por eso conocía muy de cerca a Marquesa. «Viña camiñando ao meo lado moitas veces e nin se cansaba nin se agotaba», relata.
Los dueños de la explotación decidieron sacrificarla la semana pasada Marquesa es una vaca frisona que nació en Casa Risco. Viene de una estirpe con historia en esta explotación. Y es que esta es una granja con recría y por eso sus antepasados y sus descendientes pasaron por estas instalaciones. «Eu creo que agora so queda vivas as súas fillas, irmáns xa non lle queda ningunha», cuenta Teresa. Y añade que el animal siempre fue muy fácil de preñar. De hecho, debió tener alrededor de «quince fillos en total», asegura. Precisamente por esa facilidad para la inseminación fue por lo que, hace ahora cinco años, Teresa y su marido decidieron que el animal volviera a quedarse embarazado a pesar de su edad. «En principio decidimos non inseminala, porque era das máis vellas. Pero coincidiu que había problemas con outras vacas e coma ela non perdera nunca de quedar preñada...», explica. Y así fue, Marquesa volvió a quedarse embarazada y dio a luz, por lo que siguió en activo a pesar de su edad. Cuenta Teresa que su producción era buena y que el animal no presentaba los problemas típicos de su edad. Pero, aún así, decidieron jubilarla. Este año tomaron la decisión de que no se volvería a inseminar y, de hecho, hacía un tiempo que estaba apartada de la producción lechera. «Xa ten unha idade e non se podía cargar de peso, así que deixámola estar aí», explica Teresa. Hasta la semana pasada. Entonces, optaron por llevarla al matadero. «É sempre un regalos telas aí porque ti dedícaslle a túa vida a elas e elas a ti», cuenta esta vecina de Rodeiro. Pero, al final, «teñen que irse sempre. E mellor iso que que teñan calquera accidente», asegura. Así que Marquesa se fue. Pero seguirá siendo una de las vacas gallegas con más historia en lo que a la producción lechera se refiere.