Sequía de truchas en los ríos gallegos

l.g.c. / m.r. / t.s. LALÍN / OURENSE / A CORUÑA

RODEIRO

OSCAR CELA

El frío tampoco ayudó, especialmente en las horas matinales, y fueron muchos, como en el río Mandeo, los que apuraron la luz del día para intentar alcanzar el cupo de truchas

19 mar 2012 . Actualizado a las 11:54 h.

La lluvia parece reírse de los pescadores. Después de ausentarse durante semanas y dejar esqueléticos los caudales, optó por irrumpir ayer en numerosos puntos de Galicia para afear una jornada de pesca a la que se le inauguraba muy poco éxito por culpa de la sequía. El frío tampoco ayudó, especialmente en las horas matinales, y fueron muchos, como en el río Mandeo, los que apuraron la luz del día para intentar alcanzar el cupo de truchas.

En los ríos ourensanos, «no se vio tanta gente como otros años», según apuntaba el presidente de la Federación Gallega en la provincia, José Ramón Conde. En cuanto a las capturas, no hubo «gran cosa», apuntó Conde, quien destacaba que, dado el bajo caudal de los ríos, se dio mejor la pesca para el cebo con cucharilla o con algún pez artificial. Tanto en el Arnoia como en el Avia, en los cotos que visitó ayer Conde, los ríos están muy bajos de agua y llenos de algas. Aunque en el primer día no suele ser cuando más se pesca, este año el factor negativo añadido es la sequía, en una situación anómala. En sus años como pescador, Conde afirma que nunca había empezado la temporada con tan poca agua en los ríos. El repentino cambio de tiempo «de verano a invierno» pudo haber retraído también algo a las truchas.

Buenas noticias en Rodeiro

En los ríos de Deza y Tabeirós hubo para todos los gustos. Allí se oyó que «as troitas tamén están en crise e non saen comer», o quién hablaba de cupos completos a pesar de que el día no fue el mejor. El coto de Rodeiro fue casi la excepción de una jornada discreta. Los pescadores regresaban satisfechos a pesar de que la mañana comenzaba con una granizada. A medida que clareaba, y sobre todo en las horas del mediodía, las truchas fueron cayendo y algunos cañistas llenaron los cestos. El tamaño de las piezas fue generoso, «troitas grandes e boas», a pesar de que la sequía aventuraba dudas. En los tramos que gestiona la Sociedade de pesca Río Ulla, de A Estrada, la primera jornada fue en cambio regular. Poca augua en los cauces, una granizada por la mañana y una temperatura demasiado baja fueron los ingredientes.