La Navidad se despidió en Codeseda

Rocío Perez Ramos
Rocío Ramos LALÍN / LA VOZ

LALÍN

E CUIÑA

Blanco calcula en tres mil, el número de visitantes en estos últimos 30 días de actividades

07 ene 2022 . Actualizado a las 05:00 h.

La Navidad se despidió ayer con una última jornada festiva marcada por la lluvia. Un día gris en estos tiempos de pandemia que no impidió a los niños seguir disfrutando, en Lalín, de las Aldeas de Nadal y en las dos comarcas de los juguetes recién traídos por los Magos. Algunos aprovecharon para salir a la calle y disfrutar de bicicletas y patines o sacar a las muñecas de paseo.

En Codeseda, en la parroquia lalinense de Doade, se cerró el programa Unha aldea no Nadal con villancicos manteniendo la tradición de cantar los Reyes. Fueron los integrantes de Os Trasnos de Doade los que se encargaron de esa tarea por la aldea a partir de las 17.00 horas.

Un poco más tarde, a las 18.00 horas, tuvo lugar un concierto a cargo del grupo Noseque en la carpa instalada para acoger las diferentes actividades navideñas. El cierre definitivo estaba programado para las 19.00 horas con la celebración de una chocolatada que fue servida a los asistientes sentados en sus sillas y guardando las distancias. A la 1.00 horas se apagaron las luces.

Fue el tercer año consecutivo en el que Codeseda, de la mano de los vecinos y el Museo Casa do Patrón, pone en marcha una iniciativa que se abrió en esta ocasión el pasado día 8 con el encendido de cerca de 80.000 luces que engalanaron la zona durante todas las fiestas.

A lo largo de las últimas semanas el pueblo atrajo la mirada de numerosos visitantes en una tercera edición de nuevo marcada por la pandemia y una sexta ola cuyo aumento de casos no da tregua. De nuevo este año contaron con numerosos belenes artesanales ubicados en diferentes espacios que abarcaron desde un pesebre, a la capilla o la sala de actividades del Museo Casa do Patrón. El director y fundador de la Casa do Patrón, Manuel Blanco, se mostraba ayer satisfecho por estos 30 días de actividades y la asistencia de numeroso público pese a las especiales circunstancias de este año. Por un lado marcadas por el covid y por otro con jornadas de muy mal tiempo.

Blanco calcula que la afluencia se mantuvo en torno a las 3.000 personas, la misma de ediciones anteriores, con la carpa llena especialmente en las actividades celebradas los domingos. Señala que «a beiriña da noite isto enchíase de coches tódolos días de xente que viña a ver os beléns e as luces».

Cuenta que «houbo moita xente, tanta que algúns días non collía na carpa» incluida alguna jornada «na que houbo un vendaval tremendo e moita auga».

En Lalín, los niños disfrutaban en la mañana de ayer de los últimos días de las Aldeas de Nadal. Javier y Melisa lo hacían entrando en este mundo de cuento y en cada vivienda bajo la mirada atenta de sus padres. Ramón y Marcos, que nos contaron que les encantaba limpiar, cogieron las pequeñas escobas de juguete de la Aldea de Papa Noel para barrer los bancos y el jardín de la fuente.

En las casas, la mañana de Reyes, fue la de la ilusión y la apertura de los regalos. Una emoción que fue especialmente disfrutada por los niños que como Carmen y Uxía se levantaron deprisa para poder descubrir qué les aguarda dentro de los paquetes dejados por Melchor, Gaspar y Baltasar. El mal tiempo y la pandemia hicieron que ayer, en general, los vecinos disfrutasen más del día en sus casas.