La restauración de Lalín perdió entre un 60 y 70 % de su clientela habitual

Esperan repuntar en el Mes do Cocido, con comensales de proximidad


Lalín / la voz

La temporada de cocidos en Lalín vivía estas dos últimas semanas un repunte con la llegada de la nieve a la Serra do Faro en Rodeiro. Una situación excepcional que se recibe con cierto alivio entre los restauradores locales. La pandemia del coronavirus reduce no solo su aforo en los locales sino también los comensales, con la pérdida de clientela fija de ciudades ahora cerradas perimetralmente. Aunque alguno que otro se salta las normas, como reconocía algún empresario hostelero, el perfil actual de clientes se encuentra en los municipios de cierta proximidad y áreas de costa donde hay movilidad. Muchos cifran el volumen de negocio en torno a un 30 o como mucho un 40 % respecto a un año normal, mientras la tercera ola amenaza con recortar amantes del plato estrella de Galicia en las mesas lalinenses durante el Mes do Cocido, que arrancará el próximo viernes día 15.

«A pasada semana máis pero tamén nesta houbo familias con nenos que veñen á neve en Rodeiro e de paso comen o cocido», explicaba Alberto González, de Casa Currás. Reconocía que la imposibilidad de salir por ejemplo de Santiago les afecta, apuntando a una clientela familiar de localidades como Monforte de Lemos, Padrón,... «pero non de cidades ou de Santa Comba e Ames, antes de que os pechasen», así como grupos del propio Lalín. La venta de cocidos para llevar está mitigando en cierta medida la ausencia de comensales, con las salas reducidas además al 50 % del aforo y después de desaparecer las comidas de empresa o reuniones familiares a la mesa en Navidad. «Nada que ver con calquera ano pero hai que ir pouco a pouco e tentar manternos, porque as mesas que podemos ter case todos os fins de semana as temos cheas pero pola semana hai moito baixón, de pandillas de funcionarios, comerciais ou amigos, sobre todo os venres, pero xa nada», lamentaba.

Álex Iglesias, chef del restaurante Cabanas y responsable de Hostelería en la Asociación de Empresarios de Deza, ofrecía por su parte una visión optimista «dentro da situación en la que nos encontramos». «Está ayudando la presencia de nieve en Rodeiro, con gente sobre todo de alrededores de Lalín», apuntaba, con la ausencia de los habituales clientes por estas fechas de Ferrol, A Coruña o Vigo. «Estamos contentos dentro de lo que se puede, al no tener problemas con clientes ni de contagios ni que quisiesen andar con mascarilla», incidía, para asegurar que no puede compararse con otros años, por el menor aforo y el cierre a las 23.00 horas «que está dejándonos sin cenas».

Los restauradores esperan que el Mes do Cocido funcionará, con esas condiciones especiales, si se evita el cierre perimetral de Lalín. «Está muy consolidado y lleva inercia», afirmaba Iglesias.

Dudas sobre la celebración del día grande en mayo

Restauradores lalinenses están esperanzados con el Mes do Cocido que comienza el viernes y durará hasta el 14 de febrero. Pero tienen dudas de que finalmente el día grande de la fiesta gastronómica, trasladado al 16 de mayo, pueda celebrarse. Están de acuerdo tanto con mantener la cita como con la nueva fecha prevista, aunque sea «más estático y sin tanta afluencia de público, porque en febrero es inviable hacer nada», puntualizaba Álex Iglesias. Además apuntó que se logra así alargar la temporada.

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