La estación de Botos se quedó sin viajeros por el recorte de servicios

Javier Benito
javier benito LALÍN / LA VOZ

LALÍN

rober amado

En cinco años pasó de 3.900 pasajeros a poco más de trescientos en el 2016

25 ene 2017 . Actualizado a las 05:00 h.

Mientras la orografía de Deza y Tabeirós soporta el impacto ambiental generado por el paso del corredor ferroviario de alta velocidad, al que tan solo vemos pasar de largo por las comarcas. Casi ocurre lo mismo con los trenes que transitan por las vías convencionales. El progresivo recorte de servicios dejó en casi testimonial el volumen de viajeros que utilizan las instalaciones de Botos, la única estación computada por el Gobierno central en la zona. Ponte Taboada, en Silleda, también figura en un informe presentado en el Congreso de los Diputados, pero sin computarse ya ningún usuario en los últimos cinco años al dejarse sin servicio esta estación.

El declive en Botos se constata en ese documento, facilitado por Renfe y el Gobierno central tras una pregunta presentada en el Congreso por una diputada lucense, la socialista Margarita Pérez. Y es que no siempre es fácil obtener las estadísticas del movimiento de pasajeros en Galicia. En ella la estación lalinense semeja un mínimo grano de arena respecto a los usuarios. Tan solo fueron trescientas las personas que se subieron o bajaron de un tren en Botos en el 2016, con datos cerrados a finales de noviembre. A pesar de restar un mes por computar poco más se podía esperar viendo la evolución de los once restantes. A ciencia ficción suenan las cifras de las ciudades gallegas o incluso a Monforte de Lemos, con menos población que Lalín pero con 106.500 viajeros, aunque en su caso aprovecha ser histórico nudo de comunicación ferroviario.

La decadencia del servicio ferroviario en Lalín se acrecentó en los últimos años de forma significativa. La progresiva supresión de trenes con parada suscitó que se pasase de 3.900 pasajeros en el 2011 a los citados 300 del 2016 a falta de un mes, es decir, una reducción previsible de casi 3.600 usuarios. En la actualidad no se alcanza ni el 10 % de personas que emplearon la estación de Botos que hace un lustro.

La evolución desde el 2011 permite traducir en pasajeros el recorte de paradas de trenes en Botos. Así, en ese ejercicio se subían a algún convoy ferroviario 1.500 personas y se bajaban 2.400 en la estación lalinense para el citado global de 3.900. Mientras, en el 2012 ya fueron tan solo 2.800 viajeros, con 1.100 que tomaron el tren y 1.700 que se apearon de alguno. El 2013 fue uno de los puntos importantes de inflexión negativa, reduciéndose a la mitad los usuarios respecto al ejercicio anterior, con tan solo 1.400 personas; de ellas, 600 tomaron un tren y 800 se apearon de uno. En el 2014 continuó la reducción, al caer ya por debajo de la barrera del millar, con 900 pasajeros -400 subieron y 500 bajaron- y en el 2017 fueron 700, con 300 y 400 respectivamente.

Subieron o bajaron de un tren menos de un 10 % de personas que hace tan solo un lustro

La única opción ferroviaria en la zona pasa por ir a Ourense o Santiago una vez al día

En el primer trimestre del pasado año se ponía casi la puntilla a la estación de Botos, ya agonizante hacía tiempo. Renfe decidía recortar los trenes con paradas a menos de la mitad. De esta forma solo se puede en la actualidad viajar a Ourense o a Santiago. Un único servicio con tan solo un tren diario. En la capital dezana podemos tomar el convoy regional que va a la capital ourensana, con parada a las 18.16 horas. Un recorrido que nos llevará, según apuntan Renfe en su web un total de 55 minutos.

La otra posibilidad ferroviaria permite viajar a la capital compostelana. En este caso abordaremos el tren a las 14.27 horas en Botos para llegar a Santiago en torno a las 15.15 horas, es decir, unos 48 minutos después.

Para quienes quieran llegar a Lalín en tren desde Ourense, se toma a las 13.30 horas y en el caso de Santiago, la salida está fijada a las 17.25. Las vías convencionales se desertizan en Deza. Y al apeadero del AVE no se le espera.

Presencia de Ponte Taboada pese a carecer de usuarios

El informe presentado en el Congreso de los Diputados recoge otra de las estaciones existentes en Deza. En concreto figuran las de Ponte Taboada y A Bandeira. Eso sí, para constatar que desde el 2011 al 2016 no hubo movimiento de pasajeros en ambas instalaciones silledenses. Otro tanto ocurre con otras estaciones de la zona en la página web de Renfe pese a carecer también de servicios desde hace tiempo. Así nos encontramos con la de Abades. Para nostálgicos, también paraba el tren en su día en O Castro (Silleda) y Vilanova (Lalín).