Reportaje | Este año se alcanzaron las 110 cubriciones con éxito en la parada estradense Las instalaciones cerrarán a finales de esta semana con todos los objetivos ampliamente cumplidos
27 jun 2005 . Actualizado a las 07:00 h.La parada de sementales de A Estrada, que depende de Cría Caballar del Ejército, abrió sus instalaciones a principios de la primavera pasada, con las mismas pretensiones de otros años y con tres meses por delante para atender todas las peticiones de ganaderos interesados en mejorar la raza de sus caballos. Llegaron cinco pura raza, cuatro españoles y un árabe, más un sexto que sustituyó a un animal que enfermó durante su estancia en el mercado ganadero de Guimarei. Precisamente ese último semental, Geloyo -español- fue al final el más solicitado. La parada estuvo atendida siempre por dos responsables del Ejército, más un tercero que se incorporó hace poco. Más tiempo El hecho de que la parada permaneciera en servicio quince días más de lo habitual permitirá superar todos los objetivos más optimistas, e incluso alcanzar un récord de cubriciones exitosas en relación a los últimos diez o doce años. Según los reponsables de la parada, 108 yeguas -y otras dos o tres que podrían sumarse en los próximos días- se quedaron preñadas. La parada seguirá operativa esta semana, y el lunes será clausurada. Animales y soldaron volverán a Ávila. El circuito de inseminación artificial que visitó periódicamente las zonas de Lalín y Arzúa ayudó bastante a alcanzar dicho récord. El porcentaje de éxito que se alcanzó con las cubriciones se aproximó al 80%, contándose los segundos y siguientes intentos. El semental más solicitado el pasado año fue Plegador . Al final no pudo repetir, y su sustituto, Geloyo , resultó ser el más atractivo para los ganaderos que acudieron con sus yeguas. El segundo más solicitado fue Espartero XI, también de pura raza española. De las 110 cubriciones exitosas, 30 se podrán adjudicar al servicio de inseminación artificial. En cuanto al sistema de monta natural, se mantiene la tendencia de sustituirla por la inseminación artificial, aunque siempre hay ganaderos que la prefieren. Para casos de yeguas de pura raza española era obligada la monta natural con un semental tambien español. Por otra parte, el pura raza árabe, Indalo, también se podía cruzar con otras razas. Sólo una de cada cuatro yeguas cubiertas por este semental eran también árabes. No hubo incidencias ni anécdotas resaltables en la parada durante su estancia en A Estrada, aunque podría resaltarse la relacionada con un ganadero que acudió con una yegua poni para la inseminación artificial. Hubo éxito; saldrá otro poni, menos pequeño que la madre.