A CONTRAPELO
22 abr 2005 . Actualizado a las 07:00 h.EL ALCALDE de Lalín tendrá que consensuar una nueva fecha con el Centro Galego de Barcelona. Este fin de semana debía acudir a la capital catalana para recibir la insignia de oro y brillantes de la entidad. En lugar de homenajes le tocó comenzar a distribuir los primeros mensajes de la precampaña -en la que oficiosamente ya llevábamos bastantes semanas- en unas autonómicas que le toca coordinar en el PP. Pero la maquinaria de todos los partidos políticos está engrasada y comenzó ayer mismo el aluvión de mensajes. Unos contra otros, otros contra unos, mezcla de iniciativas nacionales, autonómicas o tan sólo locales. Todo vale en una de las campañas que se presentan más tensionadas de las últimas citas con las urnas en Galicia. De tranquilidad, como decía Crespo, parece que nada de nada. Los ciudadanos tendrán ahora que encontrar en tal maremágnum lo que les convenza.