SIN SODA
22 may 2004 . Actualizado a las 07:00 h.LA SEMIPEATONALIZACIÓN del centro de A Estrada está dando más que hablar que la boda del Príncipe. El debate no es sólo de fondo. La forma también importa. Los estradenses se han hartado de comentar la escasez de plazas de aparcamiento y han encontrado en el asfaltado un nuevo tema de conversación. Pura estética. El asunto no ha calado tan hondo como el parte meteorológico, pero ya se ha hecho un hueco en tascas y panaderías. Donde se corta el bacalao. El aspecto del firme es el centro de las críticas. Los trabajos previos al asfaltado dejaron al descubierto el antiguo pavimento de piedra. Muchos lo miraron con buenos ojos, pero las máquinas lo cubrieron enseguida. No hubo lugar para el idilio. Resignados, los vecinos esperaban elegir aglomerado: verde al estilo Lalín o granate personalizado. Pero el proyecto ya estaba en números rojos, así que no hubo elección: negro como las penas.