22 jul 2003 . Actualizado a las 07:00 h.
No hay quien pare al lado de los contenedores y eso que este verano el mercurio de los termómetros no sube mucho. Sólo el uso de una buena mascarilla evitaría tener que soportar el mal olor cuando se va de compras o bien se sale a dar un paseo por el campo, porque en el medio rural no son ajenos a los olores que emanan de estos recipientes. Está bien que se les recuerde a los usuarios, caso de Lalín, que deben cerrar correctamente las bolsas. Pero al final lo que deben tanto en la capital dezana como en otros municipios, caso de Silleda, es actuar. Y lavar los contenedores más a menudo aliviaría mucho.