RASTRO DE AIRE
21 jul 2003 . Actualizado a las 07:00 h.MUESTRAN UNA imagen idílica cuando los vemos pasar sobre sus caballos. Dan envidia sana mientras se alejan al trote por los caminos. El domingo estaban en el Faro, hace pocos días en Sabucedo, poco antes en Lalín ... No paran y el mundo está siempre bajo la pisada suave de los cascos de sus caballos. Ellos ven el mundo despacio, desde la altura del lomo de su caballo que es una situación que permite una mirada de arriba hacia abajo y de horizonte más alejado. Un privilegio de cabaleiros. Un privilegio de quien ama al caballo, que es como amar la naturaleza. Y esos amores tienen costes y ahi es donde yo encuentro el mérito real del jinete, del propietario, del cabaleiro. El coste está en el día a día cuidando, manteniendo y mimando al animal. Es el lado oculto a los ojos de quienes los vemos pasar orgullosos. Cada día son más. Eso, sin duda, hace más libre el mundo.