Fue un pleno breve, sin palabras del nuevo mandatario ni intervenciones
17 dic 2025 . Actualizado a las 05:00 h.Pocos minutos antes de las 17.00 horas, a la que estaba convocado en Agolada el pleno extraordinario en el que se llevó a cabo la elección de nuevo alcalde, Óscar Val, aún regidor en funciones, entraba en el salón de sesiones para depositar encima de la mesa el bastón de mando. A esa hora, un grupo de vecinos, algunos de ellos ex concejales de diferentes formaciones y anteriores mandatos, aguardaban sentados en la bancada destinada al público. Con puntualidad británica se inició una sesión que fue breve y en la que no hubo ni discurso de Óscar Val como nuevo regidor ni de los portavoces dela oposición, a los que no se les dio la palabra.
El primer punto del orden del día fue la toma de posesión de Isabel Alba Gómez, de la parroquia de Amance, que juró su cargo como concejala cubriendo así el hueco dejado por el anterior regidor, Luis Calvo, tras su dimisión, después de que el Tribunal de Xustiza de Galicia declarase firme la sentencia que lo condenaba a 9 años de inhabilitación para cargo público por un delito de prevaricación administrativa en relación al denominado caso Farelo. Alba Gómez tomó posesión con los votos a favor del grupo de gobierno del Partido Anticorrupción y Justicia al que pertenece (PAYJ) y la abstención de los ediles de los dos grupos de la oposición (PP y BNG), con una segunda votación para usar el voto de calidad del aún regidor en funciones, por el empate en votos, al contar aún el PAYJ con uno menos.
Seguidamente se formó la mesa de edad formada por los ediles del PP, Fernando Blanco Seco y Santiago Castro Fernández. Óscar Val García, del PAYJ, y la portavoz del PP, Carmen Seijas, mantuvieron sus candidaturas para la elección de alcalde y la concejala de BNG, Susana Tato Pampín, retiró la suya. Se llevó a cabo una votación que consistió en que cada concejal dijese en voz alta a quién elegía. Fue un trámite rápido y sin sorpresas. Óscar Val García fue elegido alcalde con la mayoría de los votos: los seis de su grupo, incluido el suyo propio.
Los cuatro concejales del PP, incluida su portavoz, votaron a Carmen Seijas y la edila del BNG se abstuvo. Óscar Val recibió el bastón de mando de manos de Fernando Blanco y ponía fin a la sesión, con la queja del PP que se sorprendió al no poder hablar. A petición de los fotógrafos hubo tiempo para una foto del grupo de gobierno y otra de toda la corporación. Acabado el pleno, el nuevo alcalde declinaba la posibilidad de realizar alguna declaración sobre sus proyectos como mandatario, la celebración del pleno de organización o la reorganización necesaria, tras la dimisión de Calvo y la entrada de Isabel Alba, del gobierno municipal.
Fuera ya del salón de plenos, tanto PP como BNG se mostraron sorprendidos de la falta de intervenciones, apuntando que esperaban que, como es habitual, el nuevo regidor dijera unas palabras a los vecinos tras su elección. La concejala nacionalista explicó que se abstuvo porque el nuevo alcalde no necesitaba su voto y quería con ese gesto de no pronunciarse a favor de ningún candidato, ni de ella misma ya que retiró su candidatura, para respetar «o que saíu nas urnas».
El PP espera que esta etapa traiga «un novo talante e maior disposición ao diálogo»
Aunque el PP se quedó sin poder hablar, el discurso que Seijas tenía preparado arrancaba dando la bienvenida a Isabel Alba y deseando que «a súa contribución á política municipal sexa máis sosegada, sensata e construtiva que a da persoa á que substitúe». Explicaba su no apoyo a la candidatura de Val y se ofrecían como alternativa de gobierno. Seijas quería decirle que no era algo personal y trasladarle su felicitación, deseándole que «neste ano e medio que falta teñas máis acertos que erros porque entendo que iso será bo para Agolada».
Espera que «a pesares das discrepancias evidentes que temos, agardo que a túa etapa na alcaldía veña acompañada dun novo talante e nunha maior predisposición ao diálogo e, por suposto ao respecto. Porque respectar aos rivais non é ningún sinal de debilidade, senón que é a esencia da democracia». Confía que «nunca máis se volva a utilizar o poder da alcaldía para atacar a ningún veciño e a ningunha empresa» y aguarda que Óscar Val sea consciente de la situación actual del Concello.
El PP aludía a la deuda municipal de un millón de euros, acusando a Calvo y al PAYJ de «fomentar o enfrontamento social e a división cos veciños», dejando de lado a los vecinos de Borraxeiros o Ventosa, entre otros, al club náutico de Brocos, maltratando a la banda y al club de fútbol. El PP se ofreció como alternativa de gobierno para «enderezar o rumbo» y señaló a los ediles del PAYJ que quizás se den cuenta que «o poder real non se exerce desde esta casa, senón desde a sombra» y que «nesta casa non se goberna, senón que simplemente se obedece».
El BNG le desea suerte y ofrece «a man tendida»
Mientras que el PP se quedó sin poder decir en el pleno la intervención que tenía preparada, la portavoz del BNG, Susana Tato, señalaba que aunque no tenía un discurso sí esperaba poder intervenir para explicar el porqué de su abstención y dirigir unas palabras al recién elegido alcalde.
A Óscar Val García, dice, le desea «sorte», apuntando que «seguiremos facendo o traballo de oposición ca man tendida sempre para traballar polo ben de Agolada». Cree que «era o seu día e eu contaba que el dixera unhas palabras». Explicó que su abstención no suponía «nin bloqueo nin non bloqueo para Óscar, senón que el non precisaba o meu voto», que no cambiaría nada ni para Val ni para Seijas.