López dice que el pararrayos del consistorio de A Estrada estaba conectado y cumplió su función
A ESTRADA
Técnicos externos ven improbables los daños causados si el aparato fuese adecuado
12 abr 2016 . Actualizado a las 05:00 h.El rayo que sacudió el consistorio estradense la tarde del domingo ha reabierto el debate local sobre el funcionamiento del pararrayos instalado en la cúpula del edificio. En noviembre del 2014 otra descarga natural había generado un boquete en un edificio de la calle Iryda, que discurre en paralelo al ayuntamiento. Entonces los vecinos habían alertado sobre la inefectividad del pararrayos del consistorio. El gobierno reconoció entonces que cuando se acometió la reforma de la cúpula se dejó desconectado el cable de la toma de tierra del aparato. No obstante, la lanza seguía estando en la torre, con lo que fue preferible que esta no llegase a atraer un rayo que no habría podido conducir a tierra. El gobierno había asegurado entonces que, en cualquier caso, la zona estaba protegida por la existencia de otro pararrayos en el teatro Principal.
El episodio del domingo llevó a muchos estradenses a preguntarse si aquel cable desconectado habría vuelto a conectarse.
El alcalde estradense, José López, asegura que sí. Según señala, después de aquel suceso volvió a conectarse el cable de la toma de tierra. Tal cuestión nunca podrá llegar a comprobarse porque, tras el suceso, el cable quedó destrozado, desprendiéndose varios trozos a la acera.
No obstante, López constata que el pararrayos cumplió su función. De lo que no hay duda es de que la punta receptora del aparato recogió la descarga celestial. Lo que sucedió después es un misterio que quizás no llegue a resolverse. La opinión del alcalde estradense es que «el pararrayos captó el rayo y lo condujo a tierra». «Si fuese de otra forma habría reventado todo», indica. Sin embargo, no tiene respuesta para explicar por qué pese a ser llevado a tierra el rayo provocó daños en el edificio.
Técnicos municipales consultados consideran que los desperfectos -menores, comparados con lo que pudo haber sido- pudieron deberse a que la descarga fue «demasiado grande para tan poco aparato». Se trata de un mecanismo que nadie sabe datar con seguridad pero que algunos sitúan en los años setenta. Es un pararrayos convencional, de carácter pasivo, lo que significa que solo tiene un cono de protección de 30 grados desde su punto mas alto y carece de cobertura en paraguas como los dispositivos activos de nueva generación. Esta circunstancia también pudo tener relación con los daños colaterales, aunque todo son conjeturas.
Los técnicos externos consultados consideran muy improbables los daños causados al edificio estradense si el pararrayos hubiese estado correctamente dimensionado, tuviese el adecuado mantenimiento y se encontrase en estado óptimo de funcionamiento.
El consistorio solo tiene seguro de daños a terceros, pero se valoraba contratar otro
El gobierno estradense todavía no ha hecho una valoración de los daños provocados por la tormenta eléctrica en el consistorio y en el edificio de usos múltiples, donde otra descarga afectó a todas las comunicaciones.
Los daños materiales en el edificio son moderados. Se destruyeron las dos esferas de cristal del reloj histórico del edificio, una con frente a la Praza do Concello y otra a Benito Vigo. Las agujas, que salieron despedidas, se han recuperado. El antiguo mecanismo del reloj -de carácter mecánico- está en buen estado, pero el cuadro de la instalación eléctrica ha explotado.
En el exterior de la cúpula, se desprendieron las tejas de pizarra de una de las caras. La reposición podrá hacerse sin problemas, aunque previsiblemente se necesitará una grúa XL. Según explicó el alcalde estradense, el retejado se ejecutará en cuanto la meteorología lo permita. Entretanto, con el aislamiento exterior y la estructura interna de hormigón, no deberían acusarse problemas de humedad.
A mayores, el rayo causó el desplazamiento del falso techo de la oficina de Medio Rural.
Lo más complejo será solucionar los problemas eléctricos y de comunicaciones. El consistorio amaneció ayer inoperativo. Sin luz, sin teléfono y sin Internet. A lo largo de la mañana se fue restableciendo el suministro eléctrico por plantas sucesivas. La cuarta -donde está el salón de plenos- sufrió la afectación más grave y tardará más en recuperar el suministro. El consistorio estuvo también ayer toda la mañana sin teléfono ni Internet, al igual que el resto de los edificios municipales, ya que se estropeó la centralita donde convergen todos los servicios. Ni Emerxencias A Estrada ni la Policía Local podían atender llamadas. Hasta que se resuelva la situación, para cualquier incidencia habrá que llamar al 112.
El gobierno local confirmó ayer que el consistorio siempre ha tenido únicamente seguro con cobertura a terceros. Según indicó López, en los presupuestos del 2016 se incluye una partida para la posible contratación de un seguro que cubra todos los edificios municipales Ya se pidieron presupuestos y el coste ronda los 10.000 euros anuales. El gobierno estudiará la contratación, aunque tiene dudas por los problemas de cobertura que suelen plantear las compañías ante eventualidades con alto coste.
«Es peor una lanza en mal estado que no tenerla: sería un punto metálico alto y sin control»
Un técnico en pararrayos consultado sobre el caso indicó ayer que si el pararrayos es el adecuado y está en buen estado es altamente improbable que una descarga provoque daños al edificio, por potente que sea. Conrado Aubach, de la empresa barcelonesa de fabricación de pararrayos Aubach, asegura que un pararrayos adecuado es capaz de absorber totalmente la carga y trasladarla a tierra sin mayores problemas. Aubach cita dos posibles causas para que se produzcan desperfectos en un edificio protegido con pararrayos: que esté mal dimensionado o que tenga cualquier problema derivado de la falta de mantenimiento, como la toma de tierra o el bajante en mal estado. «El aparato tiene que pasar revisiones técnicas periódicas, de mantenimiento», explica. «De lo contrario puede ser peor tener pararrayos que no tenerlo, ya que se convierte en un punto metálico elevado y sin control», explica.