La feria de oportunidades del mueble cerrará hoy sus puertas en A Estrada con una atractiva oferta de habitaciones completas por 1.400 euros y muebles de baño a 300
15 mar 2009 . Actualizado a las 02:00 h.La Fundación de exposicións e congresos de A Estrada no exagera. La feria de oportunidades del mueble no es una cita más con un nombre llamativo. Es un carrusel de oportunidades capaces de tentar a cualquiera. Sólo hay que saber buscar y tener suerte para que las medidas de la pieza en oferta coincidan con las de la habitación en las que pretende ponerse. En esta feria no hay mueble a medida, pero tampoco hay reliquias pasadas de moda ni muebles deteriorados. Los escépticos pueden ir tranquilos. Los muebles son de calidad y los precios competitivos.
¿Cuál es el secreto? Nadie tira la casa por la ventana en plena crisis. La clave está en los almacenes de los fabricantes estradenses. Los muebles de la feria de oportunidades son piezas en stock de colecciones de años pasados, piezas que han quedado sueltas o que ya no dan las medidas. Uno de los expositores vende por 1.800 euros una boisserie en madera de castaño que antes costaba 700.000 pesetas. El mueble, de estilo clásico, mide 2,55 metros de altura y los pisos de nueva generación no superan los 2,50 del suelo al techo. Quien tenga una vivienda más alta está de suerte.
Los precios incitan a comprar hasta lo que no se necesita. Por 1.400 euros puede encontrarse un dormitorio completo en abeto con remates en color celeste y por 1.150 un set de modernos muebles modulares para el salón en color teka combinado con cristal. Según los expositores, los precios que están ofreciendo son inferiores incluso a los de las grandes cadenas de producción de mueble modular en serie. «E estos son de madeira e de calidade», advierten los vendedores. Hay sillas tapizadas por 90 euros, butacas por 150 y una llamativa mesa de comedor extensible en wengué y cristal naranja que ha pasado de los 825 a los 575 euros. Colchones a 245 euros y sofás-rinconera por 699 completan la oferta. Tampoco faltan los conjuntos de baño. Uno con mueble, lavabo, encimera y espejo cuesta 300 euros.
La mayoría son piezas sueltas que han quedado de colecciones agotadas, pero de últimas tendencias. El único problema son las medidas. O que los colores encajen con las preferencias decorativas del cliente. Muchos visitantes que el pasado fin de semana acudieron a la feria regresaron ayer libreta en mano con medidas concretas.
Por la mañana, el recinto ferial estuvio tranquilo. Muchos expositores echaron de menos la capacidad de arrastre de la feria de antigüedades con la que coincidió la de oportunidades el fin de semana pasado. Por la tarde, las instalaciones se animaron y muchos mueblistas cerraron ventas.
Jornada final
La feria celebrará hoy su última jornada. Abrirá sus puertas con entrada gratuita y horario ininterrumpido de 10.00 a 20.00 horas. Para las 17.30 horas está prevista la visita del alcalde estradense, José Antonio Dono, y la edil responsable de Industria y Comercio, Montserrat Maceiras.