El gobierno local se congratula de la devolución de las figuras por parte del Ayuntamiento de Barcelona, tras dos décadas de diversas reclamaciones
28 ene 2026 . Actualizado a las 05:00 h.El acuerdo entre la Consellería de Cultura y el Ayuntamiento de Barcelona para la devolución de las dos figuras escultóricas expoliadas hace décadas del cenobio de Carboeiro se recibía con enorme satisfacción en Silleda. Las negociaciones lograron fraguar tres años después de que la Xunta retomase esa demanda al desvelar el historiador Francisco Prado-Vilar desvelase diversos documentos que confirmaban el expolio en los años 50 del pasado siglo de esos relieves, ubicados en el tímpano de la portada principal de la iglesia integrada en el conjunto monacal.
Las esculturas románicas estaba previsto que llegasen ayer al Museo das Peregrinacións de Santiago procedentes de Barcelona, donde hasta ahora formaban parte de la colección del Museo Marés —tras adquirirlas a la familia del empresario de origen alemán y coleccionista Ferdinand Birk Crecelius—, pero se pospuso la entrega por dificultades en las conexiones aéreas entre ambas ciudades por el efecto de la borrasca Joseph. En espera de que se concrete nueva fecha para la devolución, el gobierno local de Silleda tildó de histórico para Galicia ese acuerdo. En especial para los vecinos trasdezanos y de Deza en general, «ao tratarse dun paso decisivo na reparación dunha inxustiza patrimonial que se prolongou durante décadas».
Desde el Concello se valoró de forma muy positiva el regreso de los relieves pétreos, que representan un Cristo en majestad y los símbolos de los evangelistas san Lucas y san Juan. Pero quisieron testimoniar «con claridade» que la aspiración municipal pasa por reubicar en el futuro esas esculturas en el lugar donde fueron expoliadas. Consideran que esa restitución a su emplazamiento primigenio permitirá «recuperar a lectura completa do conxunto románico e reparar plenamente o vínculo co espazo ao que pertencen e do que foron arrincadas hai setenta anos», resaltó la alcaldesa, Paula Fernández.
La regidora recordaba que la devolución supone cerrar veinte años de reclamaciones ante el Ayuntamiento de Barcelona, la primera en el 2006 a través de la Mancomunidade Terras de Deza, cuyo pleno aprobó por unanimidad una moción del PSOE comarcal en ese sentido. Además entonces ya se solicitó a la Xunta que actuase para facilitar el retorno de las figuras románicas, pero entonces el Museo Marés rechazó la petición con el argumento de su legítima adquisición a la familia Birk en 1980. De nuevo hubo un intento significativo en el 2017 tras saltar el caso de Sijena, para reactivarse —ahora con resultado positivo— al desvelarse la documentación que refrenda la existencia de denuncias que acreditaron la sustracción ilegal de las esculturas. El Concello quiso además poner en valor el trabajo de investigación de Francisco Prado-Vilar que abrió ese camino definitivo.
Pronunciamiento del BNG
El acuerdo sobre las dos piezas expoliadas generó también ayer la reacción del BNG de Silleda, congratulándose de su regreso tras años de demandas sociales y políticas, así como de investigadores. Aludieron al trabajo del historiador, decisivo para documentar el robo de las tallas. Incidieron en las iniciativas de la formación nacionalista en el Parlamento de Galicia para mantener viva la demanda institucional con el fin de lograr su restitución.
Para la portavoz del BNG, Erea Rey, ese regreso a casa de las esculturas, que «non son só de todos os silledenses senón tamén de todo o pobo galego», debe completarse con su reubicación en el monasterio de Carboeiro. Cree que para lograr ese objetivo debe existir «unha votande política real para levar adiante un proxecto ambicioso de musealización» del cenobio románico silledense.
Llamamiento a Xunta y Diputación para activar un plan de musealización
La devolución de las figuras pétreas sirve al Concello de Silleda para reactivar la demanda y poner en marcha «dunha vez por todas», como recalca la alcaldesa, un plan de musealización del monasterio de Carboeiro. Ese paso permitiría exhibirlas en las condiciones idóneas que exige el Museo Marés, que ahora solo cumpliría el Museo das Peregrinacións de Santiago.
El gobierno local hizo un llamamiento a Xunta y Diputación para impulsar ese plan, dotándolo con fondos económicos suficientes para conservar y mejorar el cenobio. Recuerdan que se trata de uno de los primeros monumentos protegidos de Galicia, desde 1931. Reconocen que la situación actual supera el esfuerzo municipal y su capacidad para poner en valor Carboeiro, al margen de tareas de las mantenimiento.
Alertan de deficiencias de conservación y seguridad, con zonas señalizadas por riesgo de derrumbe y de elementos estructurales. Remarcan la falta de suministro eléctrico en el recinto monacal pese al acuerdo existente hace años con el gobierno provincial, dotación prioritaria para el Concello, puesto que condiciona el trabajo diario de la persona que atiende el recinto todo el año, así como las propias visitas, las actividades culturales o la puesta en valor de este espacio. Paula Fernández incidió en la demanda desde hace años de esa musealización para Carboeiro.
Desde el BNG también apostaban por ese proyecto y recuperar la integridad de Carboeiro, así como de su entorno natural.